Bogotá,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Colombia Sostenible cerró operaciones como un programa diseñado para llevar inversión, proyectos productivos y conservación ambiental a territorios afectados por el conflicto armado. La iniciativa combinó recursos financieros, asistencia técnica y acuerdos comerciales para mejorar ingresos rurales sin separar la producción del cuidado de ecosistemas.
Durante la presentación del balance final, el Fondo Colombia en Paz reportó 201 proyectos ejecutados en 114 municipios vinculados a los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, conocidos como PDET. Estas zonas fueron priorizadas tras el Acuerdo de Paz por su exposición histórica a violencia, pobreza rural y baja presencia institucional.
El programa contó con 100 millones de dólares de financiación junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Con esos recursos, Colombia Sostenible apoyó proyectos agroambientales, infraestructura rural y modelos de conservación en comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes.
La iniciativa benefició a 36.428 participantes, entre familias campesinas, comunidades indígenas y población negra, afrocolombiana, raizal y palenquera. Del total reportado, 15.254 lideresas participaron directamente en iniciativas productivas y ambientales, una cifra equivalente al 42% de los beneficiarios.
Colombia Sostenible financió 164 iniciativas productivas sostenibles, 26 proyectos de conservación y Pagos por Servicios Ambientales, además de 11 proyectos combinados. Los Pagos por Servicios Ambientales, o PSA, entregan incentivos a comunidades que conservan, restauran o protegen ecosistemas estratégicos.
Las cadenas productivas apoyadas incluyeron café, cacao, turismo de naturaleza, ganadería sostenible, piscicultura, apicultura, frutos amazónicos y artesanías. Según el balance del programa, estas actividades quedaron vinculadas a más de 30 líneas productivas rurales y 164 acuerdos de compra formal.
El programa incorporó 27 obras de infraestructura rural destinadas a fortalecer la producción y comercialización local. Entre ellas figuran 10 plantas de transformación, 7 plantas de cosecha y 4 centros de acopio para productos rurales.
La evaluación de impacto realizada por la Universidad de los Andes registró un aumento de entre 60% y 77% en los ingresos de hogares beneficiarios. Esta comparación se hizo frente a hogares similares donde el programa no fue implementado.
El balance también reportó una reducción del 50% en la inseguridad alimentaria de adultos en los territorios intervenidos. En menores, el índice de carencias por inseguridad alimentaria pasó de 1,32 a 0,35 al cierre del programa.
Dentro de las zonas priorizadas, Colombia Sostenible intervino 57.928 hectáreas productivas y de conservación. Cerca de 21.000 hectáreas fueron destinadas a restauración ambiental y esquemas de conservación mediante pagos por servicios ambientales.
El monitoreo técnico reportó cambios en la cobertura natural dentro de las fincas participantes. El área promedio de bosque en los predios beneficiados pasó de 5,3 a 11,2 hectáreas por unidad productiva.
Cauca concentró el mayor número de iniciativas apoyadas, con 34 proyectos, seguido por Tolima, Antioquia, Caquetá y Nariño. Estas regiones forman parte de los territorios colombianos donde el conflicto armado limitó durante años el acceso a oportunidades productivas.