Las réplicas terminan pero la ansiedad persiste entre sobrevivientes del terremoto

 18-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Colombia
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

El movimiento puede terminar en segundos, pero para muchos sobrevivientes la sensación de peligro permanece durante días o incluso semanas. Ansiedad, insomnio, irritabilidad, pensamientos repetitivos e hipervigilancia forman parte de las respuestas emocionales que pueden aparecer después de atravesar una experiencia potencialmente traumática.

Colombia registró un terremoto de magnitud 7,4 el 10 de agosto de 2026, con afectaciones concentradas en el suroccidente y epicentro en Chocó. Cientos de personas murieron, miles resultaron heridas y numerosas familias perdieron viviendas, escuelas, centros de salud y otros espacios asociados con su vida cotidiana.

Luego de una emergencia de esta magnitud, el sistema nervioso puede mantenerse en estado de alerta incluso cuando el peligro inmediato desaparece. Esta respuesta explica síntomas como tensión muscular, dificultades para dormir, sobresaltos frecuentes, problemas de concentración y la sensación persistente de que podría ocurrir otro movimiento.

Durante las primeras semanas también pueden aparecer recuerdos intrusivos, pesadillas, temor a permanecer dentro de edificios y una percepción constante de inseguridad. Estas reacciones pueden disminuir gradualmente, aunque algunas personas necesitan acompañamiento profesional cuando el malestar persiste o afecta sus actividades habituales.

El impacto emocional continúa después de la emergencia

La recuperación psicológica no ocurre de la misma manera entre todos los afectados, porque las pérdidas y condiciones personales modifican la respuesta emocional. Menores, personas mayores, familias que perdieron viviendas y comunidades con acceso limitado a servicios de salud mental pueden enfrentar mayores dificultades durante este proceso.

En Chocó y Buenaventura, los daños también interrumpieron actividades educativas y redujeron espacios cotidianos utilizados para estudiar, convivir y mantener rutinas. UNICEF incorporó apoyo psicosocial y espacios seguros para menores dentro de su respuesta humanitaria en las zonas afectadas por el terremoto.

UNICEF

UNICEF

La exposición constante a noticias, fotografías y videos de la tragedia puede mantener activa la sensación de amenaza incluso entre quienes están físicamente seguros. Los especialistas recomiendan consultar información mediante fuentes confiables en momentos determinados y evitar reproducir repetidamente imágenes explícitas relacionadas con daños, personas heridas o fallecimientos.

Mantenerse conectado durante todo el día también puede aumentar la ansiedad, alterar el descanso y dificultar la regulación emocional después de una emergencia. Reducir el flujo de información permite conservar datos relevantes sobre seguridad sin permanecer expuesto continuamente a contenidos capaces de intensificar el estrés.

Qué puede ayudar durante la recuperación

Retomar gradualmente horarios de alimentación, descanso y actividades cotidianas puede recuperar cierta previsibilidad después de una experiencia marcada por la incertidumbre. Mantener contacto con familiares, amigos o personas de confianza también contribuye a evitar el aislamiento durante las primeras etapas de la recuperación.

Entre las herramientas recomendadas aparecen los ejercicios de respiración lenta y las técnicas de anclaje sensorial orientadas a recuperar la atención sobre el entorno inmediato. Una de ellas consiste en identificar cinco objetos visibles, cuatro texturas, tres sonidos, dos aromas y un sabor mientras disminuye la concentración sobre posibles amenazas.

La relajación progresiva de distintos grupos musculares también puede reducir la tensión física acumulada después del terremoto y favorecer momentos de descanso. Estas prácticas complementan la recuperación cotidiana, pero no sustituyen la atención profesional cuando aparecen síntomas intensos o persistentes.

Cuando persisten el insomnio, las pesadillas, los ataques de pánico o los pensamientos catastróficos, también puede ser necesario buscar atención profesional. También resulta necesario buscar acompañamiento cuando el malestar impide trabajar, estudiar, mantener relaciones personales o recuperar actividades básicas de la vida diaria.

Quienes expresen deseos de morir o hacerse daño requieren acompañamiento inmediato y contacto con servicios de urgencias o atención especializada. En Colombia, la Línea 106 ofrece apoyo gratuito durante las 24 horas para quienes atraviesan una crisis relacionada con su salud mental.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS