
Foto: x @aida_quilcue
Antes de pronunciar consignas o presentar propuestas, los pasos de esta campaña política comenzaron descalzos sobre tierra ancestral. En lugar de mitines o anuncios, el inicio se marcó con fuego, silencio y sabiduría espiritual. Así comenzó el camino electoral de Aida Quilcué e Iván Cepeda, en un acto guiado por la cosmovisión del pueblo Nasa, en el suroeste de Colombia.
El ritual tuvo lugar en el resguardo indígena del municipio de Páez, Cauca, territorio natal de Quilcué. Allí, los líderes espirituales y sabios de la comunidad condujeron una ceremonia diseñada para pedir permiso a la madre tierra y armonizar el espíritu de quienes asumirán una responsabilidad pública. Este tipo de acto forma parte de una tradición donde lo político se entrelaza con lo colectivo, lo ético y lo territorial.
A diferencia de una campaña convencional, el enfoque espiritual del evento buscó alinear el cuerpo, la palabra y la intención de los aspirantes. A través de ofrendas simbólicas como el bastón de mando, hojas de coca, tabaco y elementos naturales, los participantes buscaron fortalecer la conexión con la comunidad y con los principios colectivos que rigen su actuar.
La práctica incluyó momentos de silencio, cantos rituales y llamados a la sabiduría ancestral. Estos elementos tienen como finalidad despejar tensiones internas y preparar a los candidatos para actuar con claridad, compromiso y responsabilidad. En el pensamiento Nasa, ningún camino debe emprenderse sin antes equilibrar la energía personal y el entorno.
Además de su dimensión espiritual, este acto refuerza los vínculos sociales entre las distintas comunidades que acompañan este proceso. El inicio de campaña no fue una decisión individual, sino una acción validada por el colectivo, que participa y respalda activamente el recorrido electoral. La ceremonia también busca integrar a campesinos, jóvenes, comunidades afrodescendientes y otros sectores del país desde una base de respeto mutuo.
Tras esta primera etapa, los aspirantes continuarán su recorrido por diferentes regiones de Colombia. Durante esta fase, contarán con el acompañamiento de la minga indígena y representantes del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), actores clave en los procesos de organización territorial y defensa de derechos colectivos en el país.
La minga, tradición de trabajo colectivo que permitió a pueblos originarios construir caminos, viviendas y redes comunitarias, se proyecta en esta campaña como un soporte logístico y simbólico. Bajo esta estructura, la política se entiende como una acción comunitaria que debe responder a los territorios y sus habitantes.
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