La inteligencia artificial y el Low Code impulsan una nueva etapa de automatización en las empresas

 10-04-2026 09:36
Comunicado de prensa

 

La automatización empresarial evoluciona más allá de la eficiencia operativa. De acuerdo con José Ángel Tinoco, director de Operaciones Tech de Indra Group en México, la integración de plataformas Low Code con inteligencia artificial permite a las organizaciones no solo ejecutar procesos, sino interpretarlos y tomar decisiones en tiempo real, marcando un punto de inflexión en su competitividad

Publicado en Ciudad de México

La automatización empresarial está entrando en una nueva etapa. Durante años, el objetivo fue claro: hacer más eficientes los procesos. Hoy, ese planteamiento resulta insuficiente frente a entornos donde la velocidad de decisión empieza a ser tan relevante como la ejecución misma.

En ese contexto, la combinación de plataformas Low Code con inteligencia artificial está impulsando un cambio más profundo: pasar de modelos operativos basados en tareas a esquemas capaces de interpretar información, adaptarse y decidir.

Para José Ángel Tinoco, director de Operaciones Tech en Indra Group en México, esta transición es más que una evolución natural, es un punto de inflexión. "La automatización tradicional resolvía eficiencia. Hoy es distinto: sistemas que entienden el contexto y actúan en consecuencia. Eso cambia la lógica de operación, no solo la optimiza", explica.

De procesos automatizados a sistemas que interpretan Para el ejecutivo, las primeras oleadas de automatización, especialmente la Robotic Process Automation (RPA), permitieron avanzar en productividad, pero bajo un principio claro: ejecutar tareas definidas.

Sin embargo, ese modelo empieza a quedarse corto cuando los procesos dejan de ser lineales.

La evolución hacia esquemas de Intelligent Process Automation (IPA) y Agentic Process Automation (APA) introduce una diferencia relevante: los sistemas ya no solo ejecutan instrucciones, sino que pueden interpretar información, priorizar acciones y operar con cierto grado de autonomía.

"Un cambio muy importante es que que los sistemas ya no dependen únicamente de reglas. Pueden analizar escenarios y ajustar su comportamiento dentro de ciertos límites, no es sencillamente hacer lo mismo pero más rápido", señala Tinoco.

Esto es posible por la madurez de los modelos de lenguaje y su integración con plataformas de automatización, que permiten gestionar procesos completos sin fragmentarlos en tareas aisladas.

Low Code: menos dependencia técnica, más control operativo El Low Code suele explicarse desde la velocidad, pero su impacto más relevante es otro: reduce la distancia entre el negocio y la tecnología.

Permite que las áreas operativas participen en la construcción de soluciones, no solo en su definición. Esto cambia los tiempos, pero también la forma en que evolucionan los procesos.

"El punto es que las organizaciones puedan ajustar sus procesos sin depender completamente de ciclos largos de desarrollo. Eso da una capacidad de reacción que antes no existía", apunta.

Cuando se integra con inteligencia artificial, este enfoque permite construir sistemas que una vez implementados evolucionan con el uso.

Más autonomía exige más control El avance hacia sistemas con mayor autonomía abre oportunidades claras en eficiencia y escalabilidad. Sectores como servicios financieros, energía o telecomunicaciones ya están trasladando estos modelos a procesos críticos. Pero el cambio también introduce una nueva capa de exigencia.

"Cuando un sistema empieza a tomar decisiones, el foco cambia. Ya no es solo si funciona, es indispensable confirmar si decide bien, si es auditable y si está alineado con el negocio. Ahí es donde la gobernanza y la ciberseguridad se vuelven estructurales", advierte Tinoco.

En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un mecanismo de protección periférica para integrarse directamente en la operación.

Integrar es más difícil que adoptar Desde la perspectiva de Indra Group y su filial tecnológica Minsait, el reto más allá de incorporar estas capacidades es integrarlas sin fragmentar la operación.

Muchas organizaciones avanzan en automatización de forma aislada, generando eficiencias puntuales, pero sin un impacto sistémico.

"El valor real, además de automatizar partes del proceso, radica en entender cómo se conectan. Si no hay integración, lo que se gana en eficiencia se pierde en complejidad", afirma.

La diferencia estará en cómo se toman las decisiones La convergencia entre Low Code e inteligencia artificial redefine la competitividad y la eficiencia. Las organizaciones que operen mejor serán aquellas que logren tomar mejores decisiones, de forma más consistente y en menos tiempo y no necesariamente las que más automaticen.

"En México, donde los márgenes de eficiencia ya están optimizados en muchos sectores, la diferencia empieza a estar en la toma de decisiones. Quien decida mejor y más rápido, va a competir mejor", concluye Tinoco.

Indra Group es la multinacional de referencia y una de las principales compañías de América Latina y Europa de defensa y tecnologías avanzadas. Tiene una posición de liderazgo en los negocios de defensa, espacio, gestión del tráfico aéreo, movilidad y tecnologías disruptivas, a través de Minsait, e integra en IndraMind sus capacidades de IA soberana, ciberseguridad y ciberdefensa. Desde 1997, impulsa un futuro más seguro y conectado en México a través de soluciones innovadoras, relaciones de confianza y el mejor talento en sectores estratégicos como servicios financieros, industria y consumo, energía, telecomunicaciones, movilidad y ciberseguridad, entre otros. Además, en el país su tecnología habilita la interacción diaria de más de 30 millones de personas en plataformas financieras y de seguros; en Industria y Consumo, optimiza la cadena de suministro y la eficiencia operativa de más de 7,000 tiendas y 92,000 puntos de venta. Además, participa en el transporte de más de 78 millones de personas, opera en más del 90 % de la infraestructura carretera concesionada del país. Desde su Cyber Defense Center, protege más de 300 plantas industriales en cinco continentes y ofrece una propuesta integral de ciberseguridad alineada con el NIST Cybersecurity Framework, con foco en entornos OT y soluciones basadas en inteligencia artificial. A cierre del ejercicio 2024, Indra Group tuvo unos ingresos de 4.843 millones de euros, presencia local en 46 países y operaciones comerciales en más de 140 países.