La economía mundial se muestra más resiliente de lo esperado pese a la incertidumbre

 13-01-2026
Axel Olivares
   
Portada | Economía
Foto: Composición por Gustavo Torres

Foto: Composición por Gustavo Torres

La economía mundial continúa mostrando señales de resiliencia frente a un contexto marcado por tensiones comerciales persistentes y alta incertidumbre política. De acuerdo con la edición más reciente del informe Perspectivas económicas mundiales del Banco Mundial, se espera que el crecimiento global se mantenga relativamente estable en los próximos dos años, con una leve baja al 2,6% en 2026 y una recuperación al 2,7% en 2027.

El informe, publicado el 13 de enero, destaca que la revisión al alza respecto a las proyecciones previas se debe, en gran parte, a un rendimiento económico superior al previsto en Estados Unidos. Esta economía representa aproximadamente dos tercios del ajuste positivo en las estimaciones para 2026. No obstante, el Banco Mundial advierte que la década actual podría convertirse en la de menor crecimiento mundial desde los años sesenta.

A pesar del contexto favorable en algunas economías, persiste una profunda disparidad entre países avanzados y en desarrollo. Para fines de 2025, casi todas las economías desarrolladas superaron sus niveles de ingreso per cápita previos a 2019, mientras que una de cada cuatro economías en desarrollo permaneció por debajo de ese umbral.

El crecimiento económico en 2025 se vio impulsado por un aumento temporal del comercio y la reorganización de las cadenas de suministro, pese a la imposición unilateral de aranceles por parte de Estados Unidos. No obstante, se prevé que estos factores pierdan fuerza en 2026.

Aun así, la expansión fiscal en varias economías grandes y la flexibilización de las condiciones financieras contribuirán a amortiguar la desaceleración, afirma el documento. Además, se proyecta que la inflación global disminuirá hasta alcanzar el 2,6% en 2026, como reflejo de la caída en los precios de la energía y la debilidad de los mercados laborales. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, la inflación global fue de 4,2% en 2025.

En 2026, el crecimiento en las economías en desarrollo se reducirá del 4,2% al 4%, con una recuperación marginal al 4,1% en 2027. En contraste, los países de ingreso bajo crecerán a un promedio del 5,6% durante el período 2026-2027. A pesar de este dinamismo, el crecimiento del ingreso per cápita en las economías en desarrollo alcanzará solo el 12% del promedio registrado en las economías avanzadas, lo que limita las posibilidades de convergencia.

"Aunque la economía mundial ha sido sorprendentemente resiliente, cada vez muestra más signos de fatiga y las perspectivas para el resto de la década son desalentadoras", indica el informe.

Frente a estos desafíos, el informe recomienda un enfoque integral basado en tres pilares: inversión en infraestructura física, digital y humana; mejora del entorno regulatorio y certidumbre jurídica; y movilización de capital privado a gran escala. Estas medidas apuntan a reorientar la creación de empleo hacia el sector formal y productivo en las economías en desarrollo, donde más de 1.200 millones de jóvenes ingresarán al mercado laboral en la próxima década.

Paralelamente, el Banco Mundial subraya la necesidad urgente de restablecer la sostenibilidad fiscal. Según M. Ayhan Kose, economista en jefe adjunto del organismo, "las reglas fiscales bien diseñadas pueden ayudar a los Gobiernos a estabilizar la deuda, reconstruir las políticas de amortiguación y responder más eficazmente a las perturbaciones". Más de la mitad de las economías en desarrollo ya implementan al menos una norma fiscal, como límites al déficit o al gasto. De acuerdo con el informe, estas medidas contribuyeron a mejorar el saldo presupuestario en 1,4 puntos porcentuales del PIB en un plazo de cinco años.

Por regiones, las proyecciones para 2026 son las siguientes: Asia oriental y el Pacífico, 4,4%; Europa y Asia central, 2,4%; América Latina y el Caribe, 2,3%; Oriente Medio y Norte de África, 3,6%; Asia meridional, 6,2%; y África subsahariana, 4,3%. En general, se anticipa una leve recuperación en 2027 en todas las regiones, excepto Asia oriental, que mantendría una ligera baja.

Estas proyecciones reflejan una economía mundial que, aunque más lenta, mantiene capacidad de adaptación frente a un entorno volátil. No obstante, el informe concluye que esta resiliencia debe ir acompañada de reformas estructurales y responsabilidad fiscal para evitar efectos negativos en los mercados de crédito y las finanzas públicas.




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