Factores detrás de las recientes rebajas de calificación a Pemex

 12-05-2020
Ali Figueroa

 

   

 

Como parte del análisis sobre inversiones en mercados emergentes y volatilidad de los modelos económicos, la calificadora Moody's Investors Service analiza el impacto de la crisis sanitaria por Covid-19 en la economía mexicana, así como la respuesta de Petróleos Mexicanos (Pemex) y las autoridades administrativas que conforman el gobierno de la 4T.

Este análisis, al que tuvo acceso el equipo de NotiPress, contó con la participación de Ariane Ortiz-Bollin, Nymia Almeida, Franco Leung, y fue moderado por Rahul Ghosh, vicepresidente del departamento de mercados emergentes de Moody's.

Ante la políticas de austeridad, soberanía de Pemex, repercusiones económicas en los indicadores más importantes, inflación, baja expectativa de crecimiento a mediano plazo, y el riesgo de mayor debilidad como consecuencia del manejo deficiente en materia de energéticos, Moody's bajó la calificación de Pemex y el gobierno mexicano, de Baa3 a Ba2, y de A3 a Baa1, respectivamente; sobretodo con respecto a la evaluación de crédito de referencia y riesgos.

Las expectativas de evaluación para el gobierno mexicano se mantienen comprometidas, debido a tres factores principales: panorama de la contracción económica a propósito de los indicadores e inflación; repercusiones negativas de Pemex en materia fiscal y deuda pública, y los resultados deficientes derivados de una pobre capacidad institucional para responder ante las exigencias y desafíos del mercado en una crisis sanitaria y energética, en este ámbito critican con especial atención el proceso de toma de decisiones, implementación de reformas unilaterales y soberanía.

En cuanto a las bajas calificaciones de Pemex, la mayor preocupación de los especialistas consultados por Moody's es un conjunto formado por la baja liquidez, reducciones y poca estabilidad en el volumen de producción de crudo, vulnerabilidades administrativas e institucionales, debido a su dependencia gubernamental, y poca flexibilidad en inversiones.

Asimismo, el panorama a mediano y largo plazo indica que Pemex deberá tomar una decisión crucial para sostenerse y mitigar la crisis económica en 2020 y 2021: por una parte, estrechar relaciones con el gobierno y pedir apoyos más substanciales, que podrían requerir reformas aún no vislumbradas y, por otro lado, mejorar sus políticas y solicitar créditos para lidiar con la liquidez y solvencia.

Ya que la calificador Moody's proyecta sus análisis con objeto de plantear un panorama aproximado a largo plazo, para mitigar el alargamiento de las crisis económicas y generar respuestas efectivas por parte de las instituciones, la mayor preocupación en el caso de México es la problemática de los créditos y deudas, en tanto su análisis coloca a este factor en un lugar más importante dentro de la crisis económica; mientras que la situación por la pandemia de coronavirus ejerce una influencia secundaria, mitigable. Las decisiones del gobierno para cancelar proyectos de créditos afecta la inversión y los presupuestos; asimismo, se ha vuelto más complicado mantener la austeridad fiscal planteada durante el periodo de campaña del actual gobierno mexicano.

Frente a estos factores, Moody's toma una posición concreta, declara que México y Pemex no cuentan con las medidas necesarias para mitigar los efectos más devastadores de la crisis económica derivada del panorama actual por la pandemia de Covid-19 y el mercado del petróleo.

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