Fin del "duty free" lleva a México a negociar ventaja arancelaria con Estados Unidos

 01-06-2026
Axel Olivares
   
Portada | Economía
Foto: Secretaría de Economía

Foto: Secretaría de Economía

El antiguo esquema comercial con Estados Unidos dejó de ser el objetivo de México, afirmó Marcelo Ebrard. El secretario de Economía dijo que la prioridad es ahora conservar una ventaja frente a otros países exportadores en el nuevo mapa arancelario. En conferencia de prensa, Ebrard describió una ruta de Washington basada en aranceles diferenciados, donde el lugar de producción gana peso en el acceso al mercado estadounidense.

"El sistema anterior era ‘duty free’. No pagas ningún arancel. Ese sistema ya no funciona. Vean todas las decisiones que tomaron la administración Trump. Todas son en contra de eso", expresó el funcionario a medios.

El T-MEC mantiene como base el trato preferencial para bienes que cumplen reglas de origen. De acuerdo con la International Trade Administration, los bienes y servicios elegibles que tenían arancel cero bajo el TLCAN conservan ese trato bajo el T-MEC.

México busca competir con menor costo relativo

La comparación de poder económico apareció como límite de negociación para el gobierno mexicano. Ebrard descartó que México pueda imponer a Washington el regreso completo al modelo anterior.

"¿Cuál debe ser nuestro objetivo? ¿Regresar al mundo anterior? Pues no, porque no tenemos el poder para imponerlo. Si nosotros fuéramos la economía más grande del mundo, les diría, pues sí, con la idea de regresar al sistema anterior. Pero no somos la economía más grande del mundo", admitió.

La estrategia mexicana apunta a conservar una posición más conveniente que la de otros exportadores. En esa disputa, Ebrard señaló que México compite con alrededor de 180 países por el acceso al mercado estadounidense.

"Lo que puedes hacer en el nuevo contexto: buscar la mejor posición de México respecto a todos los demás. Es decir, que exportar desde México sea más barato que hacerlo desde Vietnam, Indonesia, China, Corea del Sur, Japón, etcétera", dijo.

Autos acero y aluminio entran al centro de la discusión

Los sectores sensibles ya forman parte del nuevo frente comercial. Ebrard informó que Estados Unidos presentó planteamientos sobre acero, aluminio, industria automotriz y seguridad económica, aunque no detalló las propuestas por un acuerdo de confidencialidad.

El sector automotriz concentra parte de la presión. La Casa Blanca anunció en marzo de 2025 un arancel de 25% a automóviles importados y ciertas autopartes, mientras las autopartes que cumplen con el T-MEC permanecerían libres de arancel hasta que el Departamento de Comercio establezca un proceso para aplicar gravámenes al contenido no estadounidense.

El acero y el aluminio también quedaron bajo mayor presión arancelaria. La Casa Blanca anunció en junio de 2025 un aumento de 25% a 50% en los aranceles a las importaciones de ambos metales, con entrada en vigor el 4 de junio de ese año. En abril de 2026, Washington amplió ajustes sobre el alcance de esas medidas para acero, aluminio y cobre.

Washington será la siguiente escala

La revisión del T-MEC llega con una agenda bilateral ya fechada. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó que México y Estados Unidos celebrarán una segunda ronda el 16 y 17 de junio en Washington, con temas de agricultura y condiciones equitativas, y una tercera ronda durante la semana del 20 de julio en Ciudad de México.

Durante la última reunión, celebrada el 29 de mayo, Ebrard aseguró que las conversaciones con la delegación estadounidense se dieron en un ambiente "constructivo y con diálogo franco". Ebrard afirmó en un video publicado en sus redes sociales que las conversaciones también trataron "cómo competimos con los países de Asia y otros países del mundo". El funcionario agregó que otro eje fue la forma de "integrarnos más y mejor" y "entendernos mutuamente".




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