
Foto: Sergio F Cara (Composición/NotiPress)
La proyección del potencial económico de la inteligencia artificial en América Latina apunta a un valor adicional anual estimado entre 1,1 y 1,7 billones de dólares, con importantes mejoras de productividad en la región. El escenario se apoya en el avance de la IA analítica y la IA generativa, además de su capacidad para automatizar tareas y acelerar decisiones en organizaciones públicas y privadas.
En enero de 2026, el Foro Económico Mundial y McKinsey ubicaron el aumento potencial de productividad regional entre 1,9% y 2,3% anual hasta 2030, en un contexto donde el crecimiento dependió históricamente de la expansión laboral. El informe advierte un impacto económico aún limitado: 23% de organizaciones latinoamericanas reportan algún valor económico mediante IA y solo 6% declara creación de valor significativa.
Los datos aparecen como uno de los habilitadores centrales, junto con conectividad y capacidad de cómputo, pese a los desafios. El documento menciona que la conectividad mejoró, aunque la brecha entre hogares rurales y urbanos en internet fijo supera 30 puntos porcentuales. El análisis explora las tensiones generadas por los recursos en infraestructura digital: incluso centros de datos pequeños pueden requerir volúmenes anuales de agua equivalentes al consumo de alrededor de 300.000 personas, algo que abrió debates públicos en Querétaro, México.
Por otro lado, el talento figura entre los principales cuellos de botella, con una brecha regional marcada frente a líderes globales. En el caso mexicano, el reporte consigna iniciativas de capacitación a gran escala ligadas a programas empresariales, además de modelos de educación dual en estados como Nuevo León y Aguascalientes, vistos como base adaptable hacia recualificación en IA. En paralelo, el texto incorpora ejemplos de adopción sectorial: México aparece con integración de IA en programas nacionales de Industria 4.0, orientados a mantenimiento predictivo, control de calidad y optimización de cadenas de suministro.
Retorno de inversión
El retorno sobre inversión se volvió parte del lenguaje operativo en el mercado mexicano, según la declaración aportada por Creai. "El mercado mexicano maduró más rápido de lo que esperábamos. Las empresas ya no preguntan si la IA funciona, preguntan cuándo pueden arrancar. Pero arrancar no es hacer una prueba piloto, es operar con soluciones integradas que generen retorno medible desde el primer trimestre. Ese es el estándar que el mercado mexicano necesita empezar a exigir", afirmó Nayid Aguilar, cofundador y presidente de Creai. "Nosotros siempre hablamos en términos financieros: si no hay retorno de inversión, es mejor no hacerlo. Cuanto más profunda es la integración en el core del negocio, mayor es el impacto. Hemos visto retornos de entre 45% y 600%", añadió.
Según la información revelada en el reporte, el 58% de directivos encuestados en la región percibe un entorno normativo confuso, con privacidad y protección de datos como el obstáculo más citado. La misma fuente plantea que el salto de valor exige pasar de pruebas y productividad individual hacia integración en procesos empresariales esenciales, con gobernanza, financiamiento disciplinado y medición de resultados.
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