Estado de México,
Patricia Manero
Crédito foto: Gobierno Edomex
Una macro jornada de limpieza retiró 29 toneladas de basura de una zona lacustre afectada por residuos acumulados. La acción redujo riesgos de taponamientos en cuerpos de agua, canales y drenajes durante la temporada de lluvias.
En Valle de Chalco, Estado de México, el Gobierno estatal informó el saneamiento de la zona lacustre Tláhuac-Xico, ubicada en la franja limítrofe con la Ciudad de México. Los trabajos fueron coordinados por la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (SMAyDS), junto con autoridades federales, capitalinas y municipales.
Más de 250 personas participaron en la jornada, la cual cubrió ocho kilómetros lineales. Las labores se realizaron sobre caminos saca cosecha y taludes del Río Amecameca, en la zona ejidal de Mixquic, donde se retiraron desechos acumulados.
La limpieza atendió puntos afectados por basura en cuerpos de agua y caminos cercanos a la zona lacustre. De acuerdo con la información oficial, la acumulación de residuos puede provocar taponamientos, los cuales incrementan el riesgo de anegaciones e inundaciones durante las lluvias.
Alhely Rubio Arronis, titular de la SMAyDS, indicó que estas acciones disminuyen riesgos de inundación en zonas urbanas y semirurales. También señaló su relación con el cuidado del agua, el suelo y la salud de las familias que habitan en la región.
La funcionaria estatal sostuvo que el trabajo coordinado entre gobiernos y ciudadanía resulta relevante para proteger el patrimonio de las comunidades. La dependencia estatal vinculó la jornada con acciones permanentes de limpieza y saneamiento ambiental en distintos municipios mexiquenses.
En la actividad participaron autoridades de la Alcaldía Tláhuac, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) y la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (Corenadr). También intervinieron la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), el Ejido de Mixquic y representantes de los gobiernos estatal y municipal.
El saneamiento de la zona lacustre Tláhuac-Xico fue presentado como una acción para proteger recursos hídricos y prevenir afectaciones por lluvias. Los trabajos concluyeron con el retiro de 29 toneladas de residuos en ocho kilómetros lineales de caminos y taludes.