Acciones de Jair Bolsonaro por el COVID-19 provocaron protestas en su contra

 03-04-2020
Andrés Zimbrón

 

   

 

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil descarta la gravedad del impacto potencial de COVID-19, lo que ha producido diferencias con los gobernadores de los estados brasileños, quienes intentan frenar el brote de coronavirus. A pesar del aumento de casos confirmados de COVID-19 en la nación brasileña, el presidente mantiene una actitud desafiante ante la pandemia, convirtiéndose en el único líder mundial que subestima la propagación del coronavirus.

El presidente de Brasil rechazó las medidas estrictas de cuarentena recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) al afirmar que los trabajadores informales deben mantenerse trabajando duro. Bolsonaro y su grupo político calificaron de injusto e imprudente mantener iniciativas tan drásticas de aislamiento social que podrían ser más perjudiciales para el bienestar de los ciudadanos brasileños.

Bolsonaro nombró a la pandemia como un "resfriado miserable" y aseguró que los brasileños están prevenidos para soportar la pandemia. Asimismo, retó las medidas impuestas por su propia secretaria de salud. El mandatario visitó el pasado domingo 29 de marzo de 2020 un centro comercial en la capital del país, donde exhortó a los ciudadanos a volver a sus trabajos, a excepción de las personas de la tercera edad.

Desde el primer caso de coronavirus detectado en Brasil en febrero de 2020, el COVID-19 se extendió rápidamente por todo el país infectando a grandes ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro. Por ello, los gobernantes de cada entidad hicieron un llamado a través de redes sociales a salir a las puertas, ventanas y balcones de sus casas con cacerolas a fin de protestar en contra de las medidas que pretende frustrar el presidente Bolsonaro por la pandemia.

La protesta se produjo horas después de la aparición del diputado Leandro Grass y del partido opositor Rede Sustentabilidade (Rede) en el Congreso, presentando la décima solicitud de destitución del jefe de estado. El propio Bolsonaro quien dio negativo en las pruebas de COVID-19, a pesar de haber estado en contacto con varias personas de su gabinete infectadas, ignoró la orientación médica e intercambió saludos y abrazos con los simpatizantes de su gobierno durante su presencia en el palacio presidencial de Brasilia.

Varios presidentes, entre ellos el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, y Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido, fueron los últimos mandatarios en entender la magnitud de la propagación del virus. Por ese motivo cambiaron su estrategia de salud con el propósito de adoptar medidas más estrictas en cuestión sanitaria como el distanciamiento social y el confinamiento obligatorio, iniciativas replicadas en todos los países. Ante las acciones de Jair Bolsonaro referentes a la pandemia de COVID-19, ciudadanos brasileños resonaron sus cacerolas para protestar en contra del mandatario tras la gravedad de la situación en Brasil.

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