
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)/ Imagen ilustrativa
Disponer de electricidad durante apenas dos horas al día será la nueva realidad para miles de familias en Guantánamo, una provincia del este de Cuba. El anuncio refleja la gravedad de una crisis energética que también mantiene a otras regiones del país bajo apagones prolongados.
La Empresa Eléctrica de Guantánamo informó que las limitaciones del sistema nacional impedirán ofrecer períodos de suministro superiores a los previstos. En su comunicado oficial, la entidad precisó: "El servicio eléctrico se ofrecerá de manera limitada, garantizando alrededor de dos horas de suministro diario por cliente".
Esta restricción significa que los residentes podrían permanecer sin corriente durante aproximadamente el 92% de cada jornada, dependiendo del cumplimiento de la programación anunciada. Además, la compañía no estableció horarios específicos para los distintos sectores ni comunicó una fecha estimada para recuperar el servicio habitual.
Apagones en Guantánamo complican las necesidades básicas
La reducción del suministro eléctrico obliga a reorganizar actividades cotidianas que dependen de aparatos eléctricos, especialmente en viviendas sin generadores o paneles solares. Cocinar, utilizar ventiladores y mantener refrigerados los alimentos se convierten en dificultades constantes cuando la electricidad permanece interrumpida durante períodos tan prolongados.
Otra consecuencia de los apagones es la dificultad para utilizar bombas eléctricas, indispensables para almacenar agua en numerosos hogares cubanos. A esto se suman las dificultades para cargar teléfonos móviles y baterías, herramientas necesarias para mantener comunicaciones durante una emergencia.
La falta de refrigeración continua aumenta el riesgo de deterioro de alimentos perecederos y posibles pérdidas económicas para las familias afectadas. Asimismo, las temperaturas elevadas pueden agravar las condiciones de quienes necesitan ventilación constante, especialmente personas mayores y ciudadanos con problemas de salud.
CIAC Guantánamo
Sin una programación definida, los residentes tampoco pueden anticipar cuándo dispondrán de electricidad para realizar tareas domésticas, estudiar o desarrollar actividades laborales. Esta incertidumbre añade dificultades a una situación que ya condiciona el funcionamiento cotidiano de numerosos hogares cubanos.
Crisis eléctrica en Cuba se extiende a otras provincias
Guantánamo no representa un caso aislado, porque las dificultades de generación también han obligado a modificar los esquemas de distribución eléctrica en otras regiones. En Holguín, las autoridades suspendieron la rotación habitual de circuitos cada doce horas, aunque mantuvieron excepciones para instalaciones vinculadas al Hospital Lenin.
La situación también es grave en Matanzas, donde localidades como Manuelito y Bolondrón registraron interrupciones cercanas a setenta horas consecutivas. El director provincial de la empresa eléctrica, Alejandro Rodríguez Aspeitía, reconoció una afectación superior a 130 megavatios y dificultades técnicas para restablecer determinados circuitos.
Entre los principales problemas del sistema figuran el envejecimiento de centrales termoeléctricas, la escasez de combustible importado y las limitaciones para modernizar instalaciones. Buena parte de la infraestructura generadora supera cuatro décadas de funcionamiento, mientras la dependencia de combustibles fósiles mantiene vulnerable el abastecimiento nacional.
Por ahora, las autoridades eléctricas no precisaron cuándo podrán mejorar las condiciones de suministro en Guantánamo ni restablecer los horarios habituales. Mientras continúen las restricciones, miles de familias deberán adaptar sus actividades esenciales a una disponibilidad eléctrica extremadamente limitada.
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