Continúa la lucha por la biodiversidad en medio de la pandemia

 13-07-2020
Juan Camilo De La Torre

 

   

 

Crédito foto: Unsplash

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Las metas establecidas en el plan estratégico para la diversidad biológica 2011-2020, también conocidas como los objetivos de Aichi, fallaron en su búsqueda de detener la pérdida de las especies. Mientras algunos grupos de científicos están convocando a la renovación de las metas para consolidar un único gran objetivo, otros advierten que una meta de tal magnitud pueda invisibilizar otros puntos importantes de los acuerdos como la distribución equitativa de los recursos biológicos.

Elizabeth Mrema, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (CDB), considera que desde la llegada del nuevo coronavirus se ha dado un incremento de consciencia sobre los impactos de las actividades humanas en la naturaleza y se ha visibilizado la importante relación entre salud humana y biodiversidad.

La secretaria del Convenio advirtió sobre los peligros de una prohibición total del consumo y comercio de fauna silvestre, pues podría "abrir la puerta para el comercio ilegal". En cambio, sugirió continuar en los trabajos con el fin de regular el comercio de fauna silvestre y asegurar el consumo sostenible de especies.

Mrema, quien también es la encargada de consolidar el nuevo acuerdo global por la biodiversidad para la siguiente década, ve una oportunidad tras la pandemia para que los gobiernos reactiven sus sistemas financieros mediante la promoción de economías verdes y sustentabilidad, "necesitamos que los países prioricen la biodiversidad en sus paquetes de incentivos y detengan aquellos que han llevado a la degradación de la biodiversidad, y además ayudará a prevenir futuras pandemias", expresó la secretaria.

Uno de los pilares centrales en la lucha por la biodiversidad es la búsqueda de nuevos agentes que activamente hablen sobre la importancia de la biodiversidad y la naturaleza, y que mediante el discurso ayuden a visibilizar los impactos de las actividades humanas en la pérdida de los ecosistemas, cambio climático, cambios de uso de suelo, la contaminación del planeta y los peligros de las especies invasoras.

Los nuevos agentes y las partes interesadas contribuirán al ejercer presión positiva a los gobiernos para implementar el futuro acuerdo, "queremos involucrar a la juventud, negocios, comunidades locales, ciudades y municipalidades", expresó Mrema.

Ante un momento decisivo para el mundo, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático están en las agendas internacionales. Gobiernos, empresas, asociaciones y sociedad civil deberán trabajar conjuntamente con el fin de defender la vida en el planeta y garantizar el cumplimiento de los acuerdos para la siguiente década.

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