Ciudad de México,
Sergio F Cara
Crédito foto: Youtube @StateDept
Las negociaciones entre Israel y Líbano entraron en su quinta ronda el 23 de junio de 2026 en Washington, con discusiones centradas en la creación de zonas piloto donde las fuerzas israelíes se retirarían gradualmente para permitir que el ejército libanés demuestre su capacidad para desarmar a Hezbolá. Las conversaciones se desarrollan en medio de nuevas acusaciones sobre presuntas violaciones al alto el fuego vigente en la frontera sur libanesa.
Consultado por la prensa, el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó que es proceso aparte del acuerdo de fin de la guerra entre Estados Unidos e Irán. "Es aparte porque Líbano es un país soberano", explicó. Detalló que existe una cuestión iraní con respecto al Líbano relacionada con su apoyo y patrocinio a Hezbolá. "Este factor se abordará en nuestras conversaciones con los iraníes. En cuanto al futuro del Líbano, este pertenece al pueblo libanés a través de su gobierno soberano elegido democráticamente, y con ellos trabajaremos", respondió.
La quinta ronda de diálogo comenzó bajo un clima de creciente desconfianza entre las partes. Horas antes del inicio de las reuniones, Hezbolá acusó a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de abrir fuego con armas automáticas contra civiles cerca de Nabatiya alrededor de las 11:30 horas, incidente que, según el grupo, dejó dos personas muertas y dos heridas.
Mientras avanzaban los contactos diplomáticos en Estados Unidos, Hezbolá calificó el supuesto ataque como una acción "traicionera". El movimiento afirmó que el hecho "constituye una flagrante violación del alto el fuego, que la resistencia se ha esmerado en respetar hasta ahora", en referencia al acuerdo alcanzado entre ambas partes.
Antes del inicio formal de las conversaciones, el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, expresó preocupación por la situación de seguridad en el Líbano y por la permanencia de la influencia iraní en el país. "Esta es la quinta ronda de conversaciones y debo decir que nos dirigimos hacia un desastre... ese tren corre peligro de descarrilar", declaró el diplomático al referirse al futuro del proceso.
El representante israelí también cuestionó el cumplimiento de los compromisos alcanzados durante el alto el fuego. "Acordamos un alto el fuego con la condición de que Hezbolá se retirara hacia el norte. ¿Sigue siendo vinculante ese acuerdo?", señaló. Además, manifestó inquietud ante la posibilidad de que un aumento en los recursos financieros destinados a Irán termine beneficiando a Hezbolá.
Paralelamente, el presidente libanés Joseph Aoun sostuvo que Beirut mantiene como objetivo el retiro total de las fuerzas israelíes del sur del país. Durante una reunión de gabinete afirmó que su administración "no aceptaría nada menos que el fin de la ocupación israelí en el sur del Líbano". También expresó que espera que la nueva ronda resulte decisiva para recuperar "la plena soberanía del Líbano sobre cada centímetro de territorio".
Por otra parte, las FDI confirmaron un ataque contra una célula armada de Hezbolá que operaba cerca de soldados israelíes en la zona de la cresta de Ali Taher, dentro de la denominada Zona de Seguridad en el sur del Líbano. Medios libaneses reportaron además un ataque con dron contra un vehículo estacionado entre las localidades de Beit Yahoun y Baraashit, hecho sobre el cual el ejército israelí no emitió comentarios.
Fuentes de medios libaneses indicaron asimismo que los negociadores analizan la posible devolución de los restos del navegante israelí desaparecido Ron Arad a cambio de prisioneros libaneses. Funcionarios israelíes consultados señalaron que desconocían avances sobre ese tema, aunque afirmaron que recibirían con interés cualquier información nueva relacionada con el caso.