Improbable destitución de Trump, pero proceso podría implicar costos políticos altos

 27-01-2020
Emiliano Fuentes

 

   

 

Las posibilidades de que Donald Trump sea declarado culpable en el juicio político en su contra son sumamente escasas, debido principalmente a la sólida mayoría del Partido Republicano en el Senado del país norteamericano (53 republicanos, 45 demócratas y 2 independientes) y su estrategia de descalificar la investigación. No obstante, debido a su cercanía con el proceso electoral por la reelección presidencial, podría tener marcadas consecuencias.

Para ganar, los demócratas necesitarían que al menos 67 senadores votaran por la destitución del presidente para lo que requerirían el voto de 20 republicanos, más el par de votos independientes existentes en el senado además de los 45 votos de los integrantes de su partido.

Antes de encarar la última semana de enero 2020, la mayoría de los integrantes del senado votaron en conformidad con los lineamientos de sus respectivos partidos en el proceso contra Donald Trump, lo cual vuelve poco probable que Trump pueda ser destituido de su cargo como presidente.

Si bien la destitución es poco probable, el proceso se llevará a cabo en vísperas del proceso electoral para renovar la presidencia, la cámara de diputados y los cargos de algunos senadores en Estados Unidos.

El impeachment, como se conoce al juicio contra Donald Trump, presenta una amenaza para el mandatario, porque el juicio político afecta su imagen pública y perjudica su carrera por la reelección. Aun así, los costos también podrían ser ambivalentes puesto que, de triunfar en dicho proceso, en campaña podría sumarlo como una victoria y una equivocación del Partido Demócrata y las élites.

Trump está acusado bajo dos artículos de juicio político. Uno es el abuso de poder, por retener la ayuda militar a Ucrania condicionando a este país a abrir investigaciones en contra del Partido demócrata y el exvicepresidente Joe Biden. Con este proceso, el presidente de Estados Unidos se convirtió en el tercer presidente en la historia del país, en enfrentar un juicio político de esta naturaleza, tan solo después de los expresidentes Andrew Johnson, en 1868; y Bill Clinton, en 1998.

Los senadores deberán votar si absuelven o destituyen a Trump como presidente de Estados Unidos; sin embargo, Donald Trump y el Partido Republicano tienen en su contra el momento electoral, pero cuentan con el dominio de la mayoría en el total de representantes en el Senado. Desde el inicio de este intento por destituirlo, el proceso ha estado a favor de los republicanos, pero los costos políticos de cara a las elecciones por la reelección presidencial, aún son ambivalentes y podrían tener serias repercusiones en el proceso.

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