Ciudad de México,
Ali Figueroa
Crédito foto: Sergio F Cara (X/@realdonaldtrump/NotiPress)
Ante un clima geopolítico complejo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica mediática por dirigir sus prioridades a insultos a las personas críticas con su gobierno. Bajo esta línea, especialistas de la salud mental colocaron su atención sobre el mandatario, sobre todo ante la posibilidad de ser candidato a psicopatía según los criterios de la Lista de Verificación de Psicopatía (PCL-R).
El 2 de abril en la red social Truth, el presidente Trump compartió una serie de publicaciones contra el músico Bruce Springsteen. Con insultos hacia la apariencia y la obra del músico, el mandatario estadounidense captó la atención internacional por emitir las declaraciones en medio de un clima de tensiones en el Golfo Pérsico.
Springsteen, quien declaró que Trump es un dirigente corrupto y racista durante la gira Land of Hope and Dreams en Minneapolis el 31 de marzo, recibió apoyo por parte del gremio musical. Al respecto, la Federación Estadounidense de Músicos (AFM, por sus siglas en inglés) respaldó al músico y criticó las prioridades del presidente de Estados Unidos según reportó la revista Rolling Stone.
Frente a ello, especialistas de la salud declararon en redes sociales que el jefe de estado de Estados Unidos podría encajar en perfiles comprometedores sobre su estado mental y psicológico. En particular, destacaron el perfil de psicopatía frente a una serie de conductas consideradas manipuladoras, egocéntricas, y con falta de empatía ante el panorama global y nacional.
De acuerdo Holly Andrews, psicóloga británica y profesora asociada en la Escuela de Negocios Henley, los cuatro rasgos principales para tipificar al presidente estadounidense como un potencial psicópata son los siguientes:
Cabe señalar que científicos de la Universidad de Yale revelaron un perfil de psicopatía no oficial para Trump en octubre de 2024. A cargo de la doctora Bandy Lee, el grupo de 40 especialistas informó que el mandatario obtuvo 36 de 40 puntos, equivalente al 90 por ciento de criterio positivo para ser considerado una persona psicópata.
Si bien los investigadores y psicólogos elaboraron un perfil no oficial del presidente de Estados Unidos, Andrews destacó que el diagnóstico adecuado requiere un trato directo y presencial con el paciente. Asimismo, la 25 enmienda constitucional establece que el presidente debe quedar inhabilitado mentalmente para ser candidato a la incapacidad voluntaria.
Por su parte, los requisitos para apelar a una destitución tendrían que presentar evidencia de cuadros y síntomas que imposibiliten las funciones de Trump. Ante un posible diagnóstico de psicopatía, los rasgos del mandatario no ofrecen un motivo de peso para considerar su suspensión o destitución.