
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
La Casa Blanca recibirá a Lula y Trump en una reunión con temas sensibles para la relación entre Brasil y Estados Unidos. La cita llega mientras Brasil entra en una fase electoral más cerrada, con encuestas que muestran empate técnico.
El jueves 7 de mayo en Washington, Luiz Inácio Lula da Silva sostendrá una reunión con Donald Trump durante una visita de trabajo confirmada por Estados Unidos. Será un nuevo contacto presencial entre ambos mandatarios, después del encuentro que sostuvieron el año pasado en Malasia.
Agenda sensible entre Brasil y Estados Unidos
Dicho encuentro llega después de meses de tensiones bilaterales, marcadas por aranceles, seguridad regional y diferencias sobre política exterior. Trump impuso altos aranceles a productos brasileños, aunque luego flexibilizó parte de esas medidas para reducir costos internos en Estados Unidos.
La delegación de Brasil buscará revisar gravámenes aplicados por Washington a sectores relevantes de su economía, entre ellos vehículos, autopartes y metales. El vicepresidente Geraldo Alckmin afirmó que algunos aranceles llegan a 25% en automóviles y 50% en acero, aluminio y cobre.
"El objetivo es buscar un mejor entendimiento", declaró Alckmin al explicar la posición brasileña antes de la reunión. La frase colocó el comercio como uno de los puntos más visibles en el diálogo entre ambos gobiernos.
Los minerales estratégicos también aparecen dentro de la agenda, por el interés estadounidense en las reservas brasileñas de tierras raras. Estos elementos son utilizados en autos eléctricos, sistemas de defensa y componentes tecnológicos de alta demanda industrial.
El gobierno de Lula mostró apertura a inversiones de Estados Unidos en ese sector, con control brasileño sobre la cadena productiva. Esa posición suma un tema económico de largo alcance a una reunión atravesada por prioridades inmediatas.
La seguridad será otro punto relevante, especialmente por la posible clasificación de facciones brasileñas como organizaciones terroristas. El debate involucra al Primeiro Comando da Capital y al Comando Vermelho, dos grupos criminales con fuerte presencia en Brasil.
Alckmin defendió una línea de cooperación enfocada en finanzas e investigación contra redes criminales. "Podemos avanzar mucho en el control de flujos financieros y en la investigación de redes criminales", afirmó el vicepresidente brasileño.
Empate técnico con Flávio Bolsonaro marca el contexto electoral
La reunión también ocurre antes de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre, donde Lula busca un cuarto mandato no consecutivo. El escenario electoral ganó atención después de dos sondeos con Flávio Bolsonaro numéricamente por delante en segunda vuelta.
En la medición más reciente de Quaest, ubicaron al senador con 42% frente a 40% de Lula en una simulación de balotaje. La diferencia permanece dentro del margen de error y mantiene el escenario de empate técnico.
Datafolha registró otro cuadro ajustado, con Flávio Bolsonaro en 46% y Lula en 45% para una eventual segunda vuelta. Ese resultado también representa empate técnico, según el levantamiento divulgado el 11 de abril.
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