
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Días de creciente inquietud por la seguridad pública atraviesan Perú, mientras aumentan las preguntas sobre posibles vínculos entre organizaciones criminales y miembros de la Policía Nacional. La institución negó que bandas delictivas estén financiando o respaldando postulantes para ingresar a sus escuelas de formación con intención de infiltrarse desde dentro.
El desmentido surgió después de versiones difundidas en redes sociales y medios digitales sobre una eventual estrategia criminal para colocar futuros agentes dentro de la fuerza. Según la Policía, esas acusaciones no fueron acompañadas por denuncias formales, identificación de casos, documentos ni elementos probatorios capaces de confirmar semejante mecanismo.
Por su parte, la institución señaló que los procesos de admisión incluyen evaluaciones sucesivas, obligatorias y eliminatorias dentro de concursos públicos. También reiteró una política de tolerancia cero frente a la corrupción y aseguró que cualquier hecho verificable será investigado junto con el Ministerio Público.
Trujillo alimenta las sospechas sobre posibles vínculos criminales
Las dudas crecieron después del secuestro de un empresario minero y el asesinato de cuatro acompañantes, ocurrido el 30 de agosto en la ciudad de Trujillo. Los atacantes utilizaron vestimentas policiales, un detalle que aumentó las sospechas sobre una posible participación de agentes bajo órdenes de un líder criminal.
Esa hipótesis permanece bajo investigación y no permite afirmar que exista una infiltración sistemática dentro de la Policía o mediante sus escuelas de formación. El episodio, sin embargo, explica parte de la presión pública sobre una institución obligada a responder cuestionamientos relacionados con corrupción, reclutamiento y crimen organizado.
Para las autoridades policiales, divulgar acusaciones generales sin sustento durante un proceso de admisión también afecta la confianza ciudadana y la reputación de aspirantes y agentes. La institución remarcó que cualquier denuncia respaldada con información verificable deberá ser examinada por las autoridades competentes.
Una muerte cercana a la presidencia permanece sin explicación
En paralelo, Ysidro Fernando Kagami Fujimori, primo de la presidenta Keiko Fujimori, fue encontrado muerto en su vivienda del distrito limeño de La Molina. El hombre vivía solo y llevaba varios días sin ser visto por vecinos, quienes finalmente alertaron sobre una ausencia considerada inusual dentro de su rutina cotidiana.
x @KeikoFujimori
Agentes ingresaron al departamento y encontraron el cuerpo dentro de la cocina, mientras las autoridades iniciaron diligencias para establecer cuándo y cómo ocurrió el fallecimiento. Hasta ahora, la causa de la muerte no fue informada oficialmente, y tampoco existe información que vincule el caso con organizaciones criminales o episodios policiales recientes.
Kagami Fujimori era antiguo consultor de servicios en Cajamarca, pero actualmente no contaba con ningún cargo ni función dentro del gobierno nacional. Su vínculo con el poder era familiar, porque era hijo de Juana Fujimori, hermana del expresidente Alberto Fujimori y tía de la actual mandataria peruana.
Vecinos mencionaron además que había comentado problemas de salud y visitas al hospital, aunque esa circunstancia tampoco fue vinculada oficialmente con su fallecimiento. Así, Perú enfrenta simultáneamente cuestionamientos sobre seguridad institucional y una muerte cercana a la familia presidencial, dos hechos distintos que continúan bajo investigaciones separadas.
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