Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: X
En cuestión de instantes, las redes sociales reaccionaron al atentado ocurrido durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Según las pericias, el tiroteo tenía como objetivo al presidente Donald Trump.000
El ataque ocurrió en una gala marcada por el regreso de Trump al tradicional "roasting", una dinámica de bromas públicas entre políticos, periodistas e invitados. La velada quedó interrumpida cuando las cámaras de vigilancia registraron a un hombre armado que superó un arco de seguridad antes de abalanzarse sobre los asistentes.
Los agentes identificaron al perpetrador como Cole Thomas Allen, de 31 años, quien fue detenido tras el incidente, que dejó un herido leve y obligó al Servicio Secreto a rodear rápidamente al mandatario.
Fuente: Truth Social @realDonaldTrump
La difusión del video en redes sociales aceleró la aparición de teorías conspirativas. Personas con bastante calma evacuando el salón y videos de personas llevándose botellas de vino tras el atendado alimentó una serie de interpretaciones.
Hacia el mediodía del domingo, la palabra "staged" (montaje) apareció más de 300.000 veces en X, mientras que varios usuarios vincularon el ataque con la caída del nivel de popularidad del presidente, así como también el precedente de Butler, Pensylvania en 2024 y las fallas de seguridad.
La teoría más extendida sostiene que el tiroteo fue escenificado para beneficiar políticamente a Trump. Sus impulsores aseguran que el ataque habría buscado generar simpatía pública en un momento adverso para el presidente, marcado por inflación persistente y guerra en Medio Oriente.
Fuente: X @KremlinTrolls
El hecho recuerda al antecedente en Butler, Pensilvania, en el cual el presidente Trump todavía en campaña recibió en la oreja. Sin embargo, muchos cuestionaron la legitimidad del atentado a tal punto de adjudicarlo a una estrategia para aumentar su popularidad de cara a las elecciones.
Algunos antiguos aliados del movimiento MAGA, distanciados de Trump, también cuestionaron aquel intento de asesinato de julio de 2024, pese a las conclusiones del FBI.
Otra versión difundida tiene que ver con el incidente del salón de recepciones que Trump planeaba construir la Casa Blanca. La iniciativa fue bloqueada por un juez federal que señaló que el presidente es administrador, no propietario de la Casa Blanca.
Fuente: White House
Luego del atentado, el propio presidente publicó en Truth Social: "Esto nunca le habría pasado al salón de baile militarizado que se está construyendo actualmente en la Casa Blanca". El evento tuvo lugar en el hotel Washington Hilton, ubicado en Washington D.C..
Esa frase dio espacio a comentarios de partidarios del proyecto. Entre ellos, el representante republicano Randy Fine afirmó que "ya nadie tiene motivos para quejarse de su salón de baile en la Casa Blanca".
Usuarios también difundieron la idea de una "bandera falsa". Esta teoría sostiene que el ataque habría sido organizado por el gobierno actual o por facciones del llamado "Estado Profundo" para culpar a opositores políticos y reforzar una narrativa de persecución contra Trump.
Fuente: X @MAGAVoice
La frase de la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, antes de la cena se volvió otro punto de sospecha. La portavoz dijo en Fox News: "Esta noche se oirán disparos en la sala", en referencia al tono del discurso de Trump y al formato del "roasting".Usuarios conspirativos tomaron la expresión como señal de conocimiento previo. El propio contexto de la cita, sin embargo, indica que la frase aludía a bromas y ataques verbales, no a un tiroteo real.Otra teoría apuntó al comportamiento del Servicio Secreto. Algunos usuarios señalaron que el vicepresidente, J.D. Vance, fue evacuado antes que Trump y lo presentaron como una posible violación del protocolo.
También surgieron cuestionamientos por la demora en retirar al presidente tras los disparos. Esas observaciones se mezclaron con críticas a los controles del hotel Hilton, donde el sospechoso afirmó haber ingresado con varias armas sin ser detectado.
Una versión más extrema vinculó al atacante con Israel. Estos rumores circularon a raíz de una imagen viral donde el atacante supuestamente aparecía con una sudadera de las Fuerzas de Defensa de Israel. La fotografía fue usada para alimentar teorías sobre una conexión israelí, una operación de inteligencia o una "bandera falsa" destinada a provocar rechazo contra Israel.
Varios medios como el New York Post, con un análisis atribuido también a Storyful, reportó que la imagen del sospechoso con una sudadera de las FDI presentaba señales de generación artificial. Entre los indicios mencionó inconsistencias en rasgos físicos, alteraciones en la ropa, deformaciones en la mano y un logotipo mal renderizado.