
Foto: Austin DeSisto (White House)
El ejército de Estados Unidos lanzó una nueva ronda de ataques contra Irán después de prometer que respondería con rapidez al ataque contra Jordania donde murieron dos militares estadounidenses y otro permanece desaparecido en combate. La ofensiva incrementó la tensión en Oriente Medio y alimentó las expectativas de una posible ampliación del conflicto.
Mientras continúan las operaciones militares, aliados de Washington en la región reportaron una nueva oleada de ataques iraníes. Autoridades de Kuwait informaron que una planta de energía y desalinizadora fue atacada por segundo día consecutivo, en tanto las defensas aéreas interceptaron ataques dirigidos contra Jordania y Bahréin. En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró que aún no se ha reunido con el nuevo líder supremo y afirmó que Teherán deberá negociar si una "victoria militar absoluta" resulta imposible, aunque sostuvo que esas conversaciones deberían producirse cuando Irán tenga "la ventaja".
Funcionarios israelíes y estadounidenses señalaron el 19 de julio de 2026 que el presidente Donald Trump se inclina por una mayor escalada militar. Un funcionario declaró a The Jerusalem Post: "Parece que el presidente Trump se está preparando para ampliar la campaña contra Irán". La misma fuente añadió: "Las preguntas que quedan son 'cuánto' y 'cuándo'. Él entiende que, salvo un giro inesperado, las posibilidades de una solución diplomática son prácticamente nulas". Otro funcionario indicó que Trump ha cambiado de postura "en el último minuto" en ocasiones anteriores y advirtió que su decisión aún podría modificarse.
Israel mantiene la evaluación de que Irán evitará atacar territorio israelí mientras Estados Unidos no incremente de manera significativa su campaña militar contra Teherán. Dos funcionarios israelíes consultados por The Jerusalem Post señalaron que una participación directa de Israel ocurriría bajo tres escenarios: un ataque iraní contra Israel, indicios de inteligencia sobre preparativos para lanzar misiles o drones, o una solicitud formal de Trump para incorporarse a la operación militar.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel también dejó abierta la posibilidad de un deterioro adicional del escenario de seguridad. Durante una reunión del Comité Constitucional del Likud, el primer ministro afirmó: "Apoyo la celebración de las primarias, pero existe la posibilidad de que nos enfrentemos a una situación de seguridad excepcional que dificulte la realización de actos de campaña". Agregó: "Podría coincidir con el día de las elecciones o producirse con anterioridad, lo que dificultaría la votación", en referencia a un posible agravamiento de la situación en los próximos días.
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