Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Después de la puesta del Sol, dos puntos muy brillantes llamarán la atención sobre el horizonte occidental. Venus y Júpiter parecerán acercarse hasta formar una escena conocida popularmente como beso cósmico, aunque seguirán separados por enormes distancias.
El mayor acercamiento aparente ocurrirá este 9 de junio de 2026, con una separación cercana a 1.6 grados. En Ciudad de México, la observación conviene cerca de las 19:39; en Bogotá, alrededor de las 18:30; y en Buenos Aires, desde las 18:18. Esos horarios deben ajustarse a la nubosidad local y al momento exacto de la puesta del Sol.
Para Madrid, el punto de observación se ubica alrededor de las 22:17; en Santiago, cerca de las 18:09; y en Lima, hacia las 18:14. El criterio práctico no cambia entre hemisferios, porque la clave será observar cuando el crepúsculo permita distinguir puntos brillantes.
La conjunción planetaria ocurre cuando dos planetas comparten una posición aparente similar desde la perspectiva terrestre. No implica un acercamiento físico, sino una alineación visual generada por las órbitas y la línea de visión. In-The-Sky.org calcula que Venus pasará 1°38' al norte de Júpiter, con ambos objetos en Géminis.
Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Esta separación aparente será menor que el ancho de un dedo meñique visto con el brazo extendido. Esa referencia ayuda a dimensionar el fenómeno sin usar instrumentos, mapas estelares ni cálculos técnicos.
La recomendación general es mirar hacia el oeste o noroeste durante las primeras dos horas posteriores al ocaso. Venus será el punto más brillante, mientras Júpiter aparecerá muy cerca con un resplandor menor pero claramente visible. Ambos podrán observarse a simple vista, aunque unos prismáticos permitirán verlos dentro del mismo campo visual.
El fenómeno será más fácil de encontrar desde terrazas, parques, costas o zonas con edificios bajos. Las luces urbanas no impedirán verlo por completo, pero un horizonte despejado mejora la identificación de los planetas. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos recomienda reducir la contaminación lumínica para observar mejor el cielo.
Para fotografiar la escena, conviene usar exposición corta y apoyar el teléfono o la cámara sobre una superficie estable. Un encuadre amplio con edificios, árboles o montañas puede mostrar mejor la cercanía aparente sobre el horizonte.
Mercurio también tendrá presencia cercana al horizonte durante esas jornadas, especialmente cuando avance hacia su mayor elongación oriental. Timeanddate incluyó la conjunción de Venus y Júpiter entre los eventos destacados del cielo de junio. El mismo calendario señala que Mercurio se volverá más visible a mediados de mes.
Las estrellas Pólux y Cástor, en la constelación de Géminis, ayudarán a ubicar la zona del encuentro visual. En cielos urbanos pueden verse con menor claridad, pero sirven como referencia cerca de los planetas. Quienes usen aplicaciones astronómicas podrán confirmar la posición exacta según su ciudad y zona horaria.
Después del máximo acercamiento, Venus seguirá ganando altura y Júpiter descenderá hacia Mercurio en el cielo vespertino. La siguiente conjunción similar entre Venus y Júpiter está prevista para noviembre de 2028, con visibilidad matutina. Por eso, la observación de junio ofrece una ventana breve para ver juntos a los dos planetas más brillantes.