Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Unicef
La nueva caravana que salió esta semana volvió a exhibir una presión migratoria que ya no se explica solo por el tránsito hacia el norte. Cientos de personas avanzaron a pie con la intención de dejar atrás meses de espera, saturación institucional y falta de respuestas a sus trámites, pero en lugar de dirigirse hacia Estados Unidos, muchos optaron por buscar mejores condiciones de vida en México.
El martes 21 de abril, cientos de migrantes, en su mayoría haitianos, partieron desde Tapachula, Chiapas, hacia diferentes puntos del país. La movilización ocurrió después de meses de permanencia en esa ciudad cercana a la frontera con Guatemala, donde varios solicitantes de asilo dijeron no haber recibido respuesta por parte de las autoridades mexicanas con respecto a sus expedientes pese al tiempo transcurrido.
Ese viraje no aparece aislado. Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump en enero de 2025, la migración hacia Estados Unidos registró una caída histórica. El saldo migratorio neto negativo en 2025 no se observaba desde hace al menos cinco décadas, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.También se reportó una baja de aproximadamente 1.4 millones en la población migrante residente y un desplome cercano al 90% en las admisiones de refugiados, según Pew Research Center.
Frontera México-Estados Unidos en Ciudad Juárez. Fuente: Gustavo Torres (NotiPress)
A ese endurecimiento se sumó la suspensión de trámites de visas y residencias para ciudadanos de numerosos países, junto con una reducción histórica en los cruces fronterizos, donde antes se registraban miles de encuentros diarios, mientras que los reportes actuales mencionan apenas 20 al día.
Bajo ese contexto, México comenzó a percibirse no solo como país de paso, sino como destino final para miles de personas.
Entre enero y septiembre de 2025, más de 58 mil 800 extranjeros solicitaron refugio formal ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). Cerca del 30% de esas solicitudes se concentró en la Ciudad de México.
Las ciudades que más aparecen en esta nueva dinámica son:
Haitianos en México. Fuente: OIM
De acuerdo con COMAR y reportes de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), los haitianos representan una cuarta parte de las peticiones de asilo presentadas en México. La agencia nacional de refugiados reportó que 127 mil haitianos solicitaron asilo en el país entre 2020 y 2024. A ellos se suman personas de Cuba, Venezuela, Honduras, Guatemala y El Salvador, además de nuevos flujos provenientes de Asia, África y Europa del Este.
La presión, no obstante, también se refleja en el rezago institucional. Entre octubre de 2024 y junio de 2025, solo se autorizaron poco más de 5 mil 100 tarjetas por razones humanitarias, equivalente al 3.6% de las solicitudes recibidas en ese periodo.
Bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, salieron 18 caravanas migrantes desde Tapachula. Ninguna logró pasar del estado de Oaxaca. En marzo de 2026, otra caravana de varios cientos de personas caminó durante 12 días antes de disolverse tras un acuerdo con agentes migratorios mexicanos.
La salida más reciente confirmó esa misma tensión: personas que ya no solo buscan cruzar, sino instalarse donde haya trabajo, vivienda y posibilidad de regularizar su situación.
Contenido actualizado el 22-04-2026 13:17