
Foto: Patricia Manero (NotiPress)
Organizaciones civiles, legisladores y especialistas consolidaron una serie de medidas para reforzar la seguridad vial de motociclistas en México, tras el incremento sostenido de muertes en hechos de tránsito. El país enfrenta una creciente preocupación por la siniestralidad en calles y carreteras, especialmente en zonas urbanas de alta densidad.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México informó que entre enero y septiembre de 2025 ocurrieron 155 muertes de motociclistas, lo cual representó el 47.5% de las víctimas fatales por hechos viales en ese periodo. Esta cifra superó por 38% los niveles registrados en 2019, primer año con reportes trimestrales. Durante el mismo lapso, los motociclistas encabezaron también las muertes por derrape, con 24% del total, mientras que los choques representaron 49% de los casos. Según el reporte de Semovi, la mayoría de las víctimas eran hombres de entre 18 y 45 años.
La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, publicada el 17 de mayo de 2022, reconoció por primera vez en el país el derecho a una movilidad segura. De acuerdo con Armando Pliego, integrante de la Coalición Movilidad Segura, esta legislación marcó un avance clave al establecer un marco nacional que armonizó las leyes estatales en materia de seguridad vial.
Otro componente central en la regulación es la NOM-206-SCFI/SSA2-2018, aprobada el 6 de marzo de 2018. Esta norma establece especificaciones de seguridad para los cascos de motociclistas, incluyendo métodos de prueba e información obligatoria. En la actualidad, se encuentra en proceso de actualización con el respaldo del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) y colectivos como Movilidad Segura. La Organización Mundial de la Salud estima que el uso de cascos certificados reduce en 72% el riesgo de lesiones graves y en 39% la probabilidad de muerte.
En septiembre de 2025, la Cámara de Diputados instaló la primera mesa de trabajo para impulsar una reforma colaborativa centrada en la protección de motociclistas. La diputada Patricia Mercado enfatizó la necesidad de fortalecer la regulación sin caer en restricciones excesivas, con énfasis en el uso obligatorio de cascos conforme a la normativa vigente.
Además, la mayoría de las entidades federativas armonizó ya sus legislaciones locales con la Ley General. En el caso de la Ciudad de México, en 2023 se firmaron nuevos Acuerdos de Seguridad Vial, y la Secretaría de Movilidad consolidó la Motoescuela, una iniciativa dirigida a mejorar la formación de usuarios de motocicleta mediante cursos de conducción segura y normatividad vial.
Pese a estos esfuerzos, colectivos y especialistas señalan que la regulación aún enfrenta desafíos. La falta de una política nacional coherente ante el aumento del parque vehicular de motocicletas dificulta la implementación efectiva de las normas, especialmente en municipios con baja fiscalización o escasa infraestructura vial.
Los datos disponibles también evidencian patrones de riesgo. Durante los fines de semana ocurrieron 54% de los incidentes mortales, y 62% de ellos sucedieron en horarios nocturnos, entre las 18:00 y las 05:59 horas. Las vialidades con mayor número de muertes incluyeron el Anillo Periférico, con 34 casos, y el Circuito Interior, con 13.
Ante este panorama, las organizaciones involucradas continúan trabajando en la actualización normativa, fortalecimiento de sanciones, programas de concientización y capacitación obligatoria. La combinación de marcos legales, formación vial y control de equipamiento figura como el eje central para reducir las muertes de motociclistas en el corto y mediano plazo.
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