Ciudad de México,
Axel Olivares
Crédito foto: Hikvision
Los baches, las fugas de agua y las fallas en el alumbrado público figuran entre los problemas más señalados por los habitantes de las ciudades mexicanas. Frente a estas deficiencias, las tecnologías modernas pueden ser de gran utilidad para cumplir con las demandas de los ciudadanos. Las cámaras, los sensores y la inteligencia artificial ofrecen herramientas para identificar daños en la infraestructura y facilitar la atención de los servicios municipales.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), publicada por el INEGI el 24 de abril de 2026, el 82.7% de la población adulta identificó los baches como uno de los principales problemas de su ciudad. Las fallas y fugas de agua alcanzaron el 59.2%, mientras el alumbrado público insuficiente registró 56.3%.
Una de las aplicaciones consiste en instalar cámaras en vehículos oficiales para identificar grietas, baches, encharcamientos y desgaste del pavimento durante sus recorridos habituales. Los dispositivos permiten georreferenciar las incidencias y enviar alertas a un centro de control, donde la información puede utilizarse para organizar las labores de mantenimiento.
"La detección oportuna de problemas urbanos puede ayudar a los gobiernos municipales a organizar el mantenimiento de calles, atender zonas con riesgo de inundación y mejorar la recolección de residuos", explicó a NotiPress Ramiro Cervantes, Vertical Pre-Sales Manager de Hikvision México.En zonas susceptibles a inundaciones, las cámaras con radar integrado permiten medir los niveles de agua. Esta capacidad adquiere relevancia durante la temporada de lluvias, cuando la acumulación de residuos puede obstruir el drenaje.
Información publicada en 2013 por la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Ciudad de México relacionó el taponamiento de coladeras por basura con el 50% de las inundaciones.
El análisis automatizado de imágenes también permite identificar contenedores llenos, acumulaciones de residuos y posibles tiraderos clandestinos. Con estos registros, las autoridades pueden determinar qué puntos requieren atención y organizar las rutas de recolección.
En áreas verdes, las cámaras térmicas ayudan a detectar focos de calor y posibles incendios. Los equipos ópticos y térmicos también pueden utilizarse para observar fauna e identificar posibles actividades de tala o caza ilegales.
Para coordinar estas aplicaciones, plataformas como HikCentral concentran información de dispositivos compatibles, mapas, alertas y registros históricos en centros de operaciones municipales.
Las experiencias internacionales permiten observar otras aplicaciones. En Bakú, Azerbaiyán, un proyecto para detectar posibles infracciones de estacionamiento pasó de 100 a 350 cámaras durante su segunda fase. El sistema utiliza reconocimiento de placas y análisis del tiempo de permanencia de los vehículos.
En la estación hidrológica de Zhijiang, en Hangzhou, China, la automatización permitió sustituir registros manuales realizados cada 40 minutos por capturas automáticas cada cinco minutos para monitorear la cantidad y calidad del agua del río Qiantang.
"Su utilidad depende de que los gobiernos locales cuenten con personal, presupuesto y procedimientos para convertir la información en acciones concretas y dar seguimiento a cada incidencia", especifica Cervantes.Para los municipios mexicanos, la implementación puede comenzar con una necesidad específica, como la inspección de vialidades, y ampliarse conforme a sus prioridades y recursos disponibles.