
Foto: Gustavo Torres (NotiPress)
La autoconstrucción se consolidó como el principal modelo de acceso a vivienda en México, con aproximadamente 28 millones de hogares edificados mediante construcción progresiva, lo que representa el 62.8% del parque habitacional nacional. Este fenómeno responde principalmente a la falta de acceso al crédito hipotecario, situación que obliga a millones de familias a financiar sus viviendas exclusivamente con ahorro propio.
Datos del Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda (CTIV) de Hábitat para la Humanidad indican que cerca de nueve de cada diez viviendas autoconstruidas en el país se levantaron únicamente con recursos familiares. El análisis señala que los programas sociales y subsidios gubernamentales destinados a esta modalidad apenas alcanzan al 2.4% de la población involucrada en procesos de autoproducción de vivienda.
La dependencia del ahorro familiar incide directamente en los tiempos de construcción y en las condiciones finales de los inmuebles. Al carecer de financiamiento formal, muchas familias desarrollan las obras por etapas durante varios años, proceso que incrementa los costos acumulados y puede afectar la calidad estructural si no se cuenta con asesoría técnica.
De acuerdo con Melva Flores, directora asociada del CTIV, esta dinámica impacta en la seguridad de las edificaciones y en el patrimonio familiar. Según el análisis citado, los proyectos financiados únicamente con recursos propios suelen enfrentar mayores dificultades para mantener estándares adecuados de planeación y supervisión técnica durante el proceso constructivo.
En este contexto, especialistas del sector de materiales de construcción señalan la importancia de incorporar asesoría profesional en los proyectos de autoconstrucción . Empresas del sector privado han comenzado a desarrollar estrategias dirigidas específicamente al segmento de autoconstructores, con el objetivo de reducir riesgos técnicos y mejorar el uso de recursos.
Oscar Montoya, gerente general de Materiales San Cayetano, explicó a NotiPress que la asesoría y capacitación técnica pueden contribuir a mejorar los resultados de este tipo de proyectos. "Nuestro compromiso es transformar la voluntad de las familias en estructuras seguras y eficientes. Entendemos que el ahorro es el motor de estos proyectos, por ello, la capacitación es la mejor herramienta para optimizar cada peso invertido", señaló Montoya.
Con ese objetivo, Materiales San Cayetano Express estableció una red de ocho puntos de atención orientados al autoconstructor ubicados en Ticomán, Ecatepec, Barragán (zona Doctores), Cuautepec, Teoloyucan, San Juan Zitlaltepec, Pantitlán y Melchor Ocampo. En estas tiendas, la empresa ofrece suministro de materiales de construcción y espacios de orientación técnica.
Entre los servicios disponibles se incluyen asesoría técnica especializada sobre procesos constructivos, capacitación continua para el uso de materiales y orientación para optimización de recursos en proyectos de construcción progresiva. El enfoque busca apoyar a familias que desarrollan sus viviendas por etapas, modelo frecuente en zonas urbanas y periurbanas del país.
Especialistas en sector vivienda coinciden en que contar con un hogar adecuado influye directamente en aspectos sociales como salud, seguridad y educación. Por ello, iniciativas enfocadas en mejorar los procesos de autoconstrucción buscan reducir riesgos estructurales y promover mejores prácticas en el desarrollo de vivienda progresiva.
Los datos del Centro Terwilliger de Innovación en Vivienda muestran que la autoconstrucción en México continuará siendo un componente central del mercado habitacional mexicano. La combinación de ahorro familiar, asesoría técnica y acceso a materiales adecuados forma parte de las estrategias que distintos actores del sector promueven para mejorar las condiciones de este modelo habitacional.
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