Crédito en Latinoamérica acelera decisiones con Open Banking y datos abiertos

 30-06-2026
Patricia Manero
   
Portada | Negocios
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Las reglas de finanzas abiertas que avanzan en América Latina comienzan a transformar la forma en que bancos y fintech evalúan solicitudes de crédito. En lugar de depender únicamente del historial crediticio tradicional, las entidades pueden incorporar información financiera autorizada por los usuarios para validar ingresos, analizar riesgos y automatizar decisiones en cuestión de minutos.

El cambio se apoya en los esquemas de Open Banking y Open Finance, modelos que permiten compartir datos financieros entre instituciones siempre que exista consentimiento del cliente. La información puede incluir movimientos bancarios, ingresos, pagos e historial de cuentas, ampliando las variables disponibles para determinar la capacidad de pago de una persona o empresa.

Según el blog oficial de uFlow, mientras el acceso a los datos avanza por la vía regulatoria, las entidades financieras incorporan motores de decisión capaces de procesar esa información de forma automática. Estas plataformas aplican reglas de negocio, calculan scoring crediticio, validan ingresos y ejecutan políticas de riesgo sin intervención manual, reduciendo tiempos de respuesta y estandarizando los criterios de evaluación.

Brasil es el mercado más avanzado de la región. Su Banco Central opera un esquema de Open Finance que permite el intercambio de datos, productos y servicios entre instituciones reguladas bajo control del usuario sobre su información. Colombia también dio un paso relevante en abril de 2026 con el Decreto 0368, que establece un marco para el acceso y uso de datos financieros mediante consentimiento previo, expreso e informado de los consumidores.

Chile y México también cuentan con bases regulatorias para este modelo. La Ley Fintech chilena creó el Sistema de Finanzas Abiertas para facilitar el intercambio de información entre participantes autorizados, mientras que en México la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera mantiene el marco jurídico para la prestación de servicios financieros mediante plataformas tecnológicas.

La combinación entre datos financieros abiertos y automatización modifica distintas etapas del proceso crediticio. Las instituciones pueden complementar los expedientes tradicionales con información bancaria actualizada, validar ingresos directamente desde las cuentas del solicitante, detectar inconsistencias y ajustar sus políticas de riesgo con mayor precisión.

Este modelo también encuentra aplicaciones en el onboarding digital, la validación de identidad financiera, la detección de posibles fraudes y la aprobación automatizada de créditos. Además de acelerar las evaluaciones, permite dejar registro de las reglas utilizadas en cada decisión, un elemento cada vez más relevante para cumplimiento regulatorio y auditorías.

Empresas como uFlow desarrollan motores de decisión que permiten integrar distintas fuentes de información mediante APIs, diseñar flujos automatizados y operar completamente en la nube. La compañía cuenta con la certificación ISO/IEC 27001:2022 para seguridad de la información.

Aunque cada país mantiene un ritmo distinto de implementación, la tendencia regional apunta hacia un mismo objetivo: convertir los datos financieros compartidos con consentimiento en un insumo para otorgar créditos con procesos más rápidos, automatizados y sustentados en información actualizada.




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