¿Es la música en streaming un negocio sostenible para los músicos?

 04-04-2022
Jorge Cerino
   

 

Crédito foto: Gustavo Torres (NotiPress/Composición)

Crédito foto: Gustavo Torres (NotiPress/Composición)

 

Según el sitio de datos estadísticos Statista, las plataformas de streaming musical alcanzaron los 82.1 millones de usuarios de paga en Estados Unidos durante la primera mitad de 2021. Pese a esta popularidad, existe un debate sobre si el modelo de negocio que conlleva este formato es sostenible para los músicos. En este sentido, el Sindicato de Músicos y Trabajadores Afines (UMAW, por sus siglas en inglés) considera insuficientes las regalías provenientes de empresas como Spotify.

Desde el punto de vista de la industria musical, el streaming representa ya la mayor parte de sus ingresos. La Asociación de la industria discográfica estadounidense (RIAA, en inglés) publicó recientemente que, en 2021, esta forma de consumo representó el 83 por ciento de las ganancias de la música en el país. En contraste, solo el 11% correspondió a formatos físicos, como el vinilo o los CD, pese a un repunte en sus ventas. Además en este período las compras de descargas digitales disminuyeron un 12% en comparación a 2020, representando apenas un 4% de los ingresos de 2021.

No obstante, un reporte de 2021 de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), considera que este crecimiento del streaming no ha permeado hacia los artistas. Mientras más aumentan los ingresos globales del sector, se vuelve más difícil para los artistas aceptar la injusticia de este desequilibrio, considera esta agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Los pagos por streaming, señala el reporte, son mínimos incluso para los artistas destacados sin contrato con disqueras. Pese a que este tipo de artistas suelen recaudar el 100% de los pagos de regalías de streaming, estas son insostenibles y están fuera de balance respecto al valor transferido a los servicios de transmisión, asegura el organismo.

También señala la OMPI cómo las valoraciones de mercado de empresas de streaming han aumentado a miles de millones. En el caso de Spotify, su valor se triplicó a 66.9 mil millones de dólares en 2021, según el UMAW. En contraste, los pagos promedio por stream han disminuido a lo largo de los años, asegura el sindicato. En 2018, Spotify pagó un promedio de 0.0054 dólares por transmisión, luego $0.0037 en 2019 y $0.00307 en 2020, es decir, un 43% menos en dos años, registró UMAW. Para ellos, esto no se trata sólo de una pérdida de ingresos para los músicos, sino que también muestra cómo las prácticas del streaming están conduciendo a una devaluación de la música.

Aunque a principios de 2021 Spotify decidió publicar el sitio Loud & Clear, con la intención de transparentar el funcionamiento de la economía del streeaming, UMAW considera insuficiente este gesto. Aseguran que los datos colocados en dicho sitio no proveen claridad alguna ni proponen soluciones a las demandas planteadas y contraargumentan parte de la información de Spotify en su publicación Louder & Clearer.

Respecto a posibles soluciones, la UMAW demanda el pago de al menos un centavo de dólar por reproducción. Otras voces expertas, como la Universidad de Anglia del este, proponen reformar el sistema de pago pasando del sistema de pago prorrateado a una remuneración centrada en el usuario. Así las regalías de la suscripción de un usuario individual se dividen entre los artistas que éste elige escuchar y no entre el catálogo completo de la plataforma, como actualmente sucede.

Visto desde la perspectiva de las ganancias, el streaming es la principal fuente de ingresos de la industria musical. Sin embargo, gran parte de éstas las conservan las grandes empresas, mientras la mayoría de los artistas no experimentan un crecimiento similar en sus ingresos. De ahí que actores de la comunidad, como el UMAW, alcen la voz para señalar este desbalance y exijan una remuneración más justa por su obra.




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