
Foto: Grupo Salinas
TV Azteca solicitó un concurso mercantil voluntario luego de declararse en insolvencia, con el objetivo de reorganizar sus pasivos y asegurar la continuidad operativa de sus servicios. La decisión fue aprobada por su asamblea general extraordinaria de accionistas y será presentada ante los tribunales en los próximos días, según informó la empresa en un comunicado el 26 de febrero de 2026.
Desde 2018, la televisora propiedad de Ricardo Salinas Pliego ha enfrentado una serie de eventos financieros adversos que deterioraron su liquidez. Entre ellos destaca un pago superior a tres mil 800 millones de pesos por licencias ante el gobierno mexicano. La crisis se agravó con la caída en ventas publicitarias durante la pandemia de COVID-19 y litigios internacionales derivados del incumplimiento de bonos por casi 63.3 millones de dólares.
A lo largo de este proceso, TV Azteca también fue suspendida en la Bolsa Mexicana de Valores por omitir la entrega de resultados financieros en 2023. Posteriormente, en septiembre de 2025, enfrentó una resolución judicial en Nueva York que le impidió acudir a tribunales mexicanos como estrategia para evitar el pago de 580 millones de dólares a bonistas internacionales.
En enero de 2026, Grupo Salinas cubrió adeudos fiscales con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por un total de 32 mil 132 millones de pesos. Esta liquidación histórica agotó la liquidez de la compañía, lo que derivó en la decisión de iniciar el concurso mercantil en febrero del mismo año, mediante un proceso de reorganización judicial voluntaria.
José Tamez Villarreal, director general del despacho Global Legal Services, explicó que este tipo de concursos representan un blindaje legal. "Estas medidas actúan como un blindaje legal que permite a la empresa operar sin la amenaza constante de embargos o interrupciones en el servicio. Bajo la supervisión del juez, se prohíbe el pago de obligaciones vencidas con anterioridad a la fecha de admisión", declaró al diario El Sol de México.
El proceso busca dar continuidad a la operación sin afectar a empleados ni proveedores críticos. Guadalupe Hinojosa, especialista en derecho concursal, indicó que tras acreditarse la insolvencia, se abre una etapa de conciliación para negociar reestructuras de deuda o condonaciones. De no llegar a un acuerdo, el procedimiento puede concluir en la liquidación ordenada de los activos.
Durante este periodo, la empresa permanece bajo supervisión judicial con restricciones en el uso de recursos y mayor control sobre su administración. De acuerdo con Tamez Villarreal, existe la posibilidad de que algún inversionista actúe como "Caballero Blanco" y proponga una solución financiera favorable para evitar la quiebra. Esta figura, común en el derecho concursal, ofrece capital o una adquisición en condiciones ventajosas para los actuales administradores y trabajadores.
En su posicionamiento, Rafael Rodríguez Sánchez, director general de TV Azteca, afirmó que el concurso mercantil es una medida estratégica. "Este recurso legal nos permite ordenar integralmente los pasivos de la empresa bajo supervisión judicial, fortalecer nuestra estructura financiera y preservar la operación y los activos", puntualizó.
La televisora continuará con su transmisión habitual y aseguró que sus servicios de radiodifusión seguirán sin interrupciones mientras se desenvuelve el proceso legal. La reorganización representa un intento por evitar la quiebra y recuperar viabilidad financiera tras años de presiones económicas y legales.
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