Así piensa la élite tecnológica, según un análisis de sus tweets

 21-01-2021
Jorge Cerino

 

   

 

Crédito foto: Unsplash

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En las últimas décadas, las empresas tecnológicas, como Facebook, Google o Apple han marcado el panorama económico global. Así lo reflejan las listas de multimillonarios, con Jeff Bezos, de Amazon, y Elon Musk, de Tesla y SpaceX, a la cabeza. Cada uno con fortunas de 190 y 184 mil millones de dólares respectivamente, según estiman algunos medios especializados. Esta élite tecnológica, sin embargo, comparte puntos de vista que los distinguen de otros miembros de la élite mundial, según el análisis de sus tweets en un estudio publicado en la revista PLOS ONE.

Para investigar al respecto, los autores provenientes de la Universidad Jacobs de Bremen, en Alemania, quisieron entrevistar cara a cara a las 100 personas más ricas del mundo tecnológico, enumeradas por Forbes. No obstante, ante la negativa del 99%, los investigadores recurrieron al análisis de 49,790 tweets de 30 cuentas de Twitter verificadas pertenecientes a esta élite tecnológica.

También analizaron 60 declaraciones de misión provenientes de los sitios web de fundaciones filantrópicas pertenecientes a estas élites tecnológicas. Con fines de comparación, hicieron lo mismo con una muestra aleatoria equivalente de tweets de la población general estadounidense. También con declaraciones de otras élites súper ricas asociadas con la iniciativa filantrópica Giving Pledge, de Warren Buffett y Bill y Melinda Gates.

El análisis de los textos de Twitter reveló, de parte de los sujetos de la élite tecnológica, un énfasis mayor en la disrupción, la positividad y la temporalidad, comparado con el usuario promedio.También encontró que, a diferencia de los usuarios comunes de Twitter, las élites tecnológicas niegan la existencia de una conexión entre democracia y dinero. En cuanto a las palabras más recurrentes en las élites tecnológicas, éstas fueron "nuevo" y "excelente", y en la muestra promedio, "simplemente" y "me gusta".

Respecto a las declaraciones filantrópicas de las élites tecnológicas, estas tienden a usar un lenguaje meritocrático más similar como grupo, siendo "educación", "trabajo" y "social" las palabras más frecuentes. Estas palabras, señalan los investigadores, aparecen a menudo en sus declaraciones con un énfasis en la agencia personal, el progreso y el impacto. El análisis apunta, según sus autores, a que la élite tecnológica tiene un fuerte interés en "hacer del mundo un lugar mejor", aunque esta creencia también la adoptan otras personas muy ricas.

Pese a haber obtenido estos resultados, los autores señalan las limitaciones de su estudio, comenzando por el no haber podido rastrear a la muestra inicial de 100 personas, por múltiples razones. También la posibilidad de que las cuentas del estudio sean administradas por expertos profesionales en relaciones públicas o community management. Tampoco se sabe si la negación de la élite tecnológica respecto a la relación entre democracia y dinero se trata de una estrategia o una creencia real.

Sin embargo, los autores esperan que su estudio pueda servir como punto de partida para futuras investigaciones sobre esta nueva élite mundial. Los autores añaden: "Se puede pensar en la élite tecnológica como una 'clase para sí misma' en el sentido de Marx: un grupo social que comparte visiones particulares del mundo, que en este caso significa ideología democrática meritocrática, misionera e inconsistente".

Recientemente investigadores han encontrado en Twitter una valiosa fuente de información a partir del análisis de los textos ahí vertidos. Por ejemplo, investigadores del Computational Story Lab, de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos, desarrollaron una herramienta para medir la felicidad de las personas a partir de una muestra de tweets. Con ella determinaron que 2020 fue el año más triste para la gente en la plataforma, al menos en los últimos 12 años. También han publicado un estudio donde utilizan esta herramienta para identificar los tweets de alguien con depresión o estrés postraumático.

Aunque tiene sus limitantes, utilizar tweets como fuente de información puede arrojar señales interesantes para llevar a cabo distintos análisis. Un ejemplo de esto es la oportunidad de echar un vistazo a los puntos de vista de la élite tecnológica, la cual se encuentra actualmente en la punta de la economía global. Debido a su posición en este sistema, realizar este tipo de estudios es de gran interés social para evaluar la realidad de las formas de pensamiento impuestas desde las élites globales.

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