Ciudad de México,
Ali Figueroa
Crédito foto: Axel Olivares (Composición/NotiPress)
La balanza por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) se inclinó hacia un tema crítico para Estados Unidos y China: la gobernanza del código. Mientras Washington pugna por el control estratégico de la manufactura de chips, sanciones y la supervisión del código detrás de los asistentes de IA, Pekín busca impulsar alianzas comerciales con 29 países desde un enfoque de código abierto.
En un contexto de competencia y cambios tecnológicos, Estados Unidos busca dar prioridad a una gobernanza cerrada en materia de inteligencia artificial. De acuerdo con la compañía Lenovo, el código cerrado, también conocido como software propietario, limita el acceso para que solo agentes privados lean y utilicen la información cibernética.
Para el caso de Washington, la IA bajo el software propietario cumple con los requisitos de seguridad nacional y desarrollo comercial establecidos por el presidente Donald Trump. El código cerrado en particular sostiene a los gigantes tecnológicos como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, los mismos que representan más de 2.2 billones de dólares de valor en el mercado, según cifras bursátiles consultadas por NotiPress.
Gracias al control y privatización de estas tecnologías, Washington logra mantener sus lineamientos en uso de herramientas digitales, las cuales se extienden a casos como la compra de TikTok. Sin embargo, el país norteamericano experimenta dificultades respecto a la gobernanza que ocurren desde un clima de separaciones a nivel de gobierno.
La salida del zar de la IA, Chris Fall, exdirector del Centro de Estándares e Innovación en IA de Estados Unidos (CAISI), elevó las tensiones ante el éxito comercial y competitivo de los modelos de código abierto en China, especialmente Moonshot y DeepSeek, reportó TechCrunch. Tras solo tres meses en el cargo, la salida de Fall no es un caso aislado, sino el último de una serie de cambios de liderazgo que dejan a la IA sin una dirección permanente en Estados Unidos.
Chris Fall se desempeñaba como director del Centro de Estándares e Innovación en Inteligencia Artificial (CAISI, por sus siglas en inglés), una agencia clave del Departamento de Comercio de los Estados Unidos. La entidad confirmó su dimisión sin proporcionar una explicación pública oficial sobre los motivos. Fuente: Department of Energy
Por su parte, ante las dificultades por controles comerciales y de acceso a programas impulsados por el gobierno de Trump, China impulsa la competitividad de IA bajo un esquema de código abierto. Durante una conferencia realizada del 16 al 20 de julio en Shanghái, China presentó un modelo de gobernanza alternativo para impulsar negocios con empresas de 29 países.
La WAICO concentra el respaldo de economías clave del Sur Global que buscan adoptar el desarrollo tecnológico impulsado por Pekín.
Información compartida por el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que esta alianza se conoce como la Organización Mundial de Cooperación en IA (WAICO, por sus siglas en inglés). Según indicó el presidente Xi Jinping, la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial tiene un punto en común para todos los participantes: el control.
Según actores del sector IA consultados por NotiPress, la contienda por la IA entre Pekín y Washington no dependerá únicamente de cuál sea más rentable, ya que ambos ofrecen ventajas competitivas, sino en materia de integración en el uso de las tecnologías.