Ciudad de México ,
Carlos Ortíz
Crédito foto: Gustavo Torres (NotiPress)
La NASA desplegará un sistema de reactores nucleares sobre la superficie lunar en 2030, en colaboración con el Departamento de Energía de Estados Unidos. Esta iniciativa busca garantizar una fuente energética estable para futuras misiones tripuladas y establecer una presencia permanente en el satélite. La decisión refuerza la estrategia espacial de Estados Unidos frente a los avances de China y Rusia en el desarrollo de tecnologías similares.
El plan fue detallado en un comunicado oficial que reafirma la intención de construir la infraestructura energética lunar necesaria para mantener operativas las bases. "Bajo la política espacial nacional del presidente Trump, Estados Unidos está comprometido a regresar a la Luna, construir la infraestructura necesaria para quedarse y realizar las inversiones necesarias para el próximo gran salto hacia Marte y más allá", declaró Jared Isaacman, administrador de la agencia.
Los reactores que se instalarán en la Luna funcionarán mediante fisión nuclear, una técnica que divide átomos para liberar grandes cantidades de energía. Esta tecnología es considerada clave para enfrentar los desafíos extremos del entorno lunar, en particular la "noche lunar", un periodo de casi 15 días terrestres sin luz solar y con temperaturas descendiendo hasta -170°C.
Desde 2025, circulaban filtraciones sobre un plan interno planteando el desarrollo de reactores capaces de generar al menos 100 kilovatios de potencia, suficientes para abastecer operaciones humanas y establecer zonas energéticas estratégicas. Si bien el comunicado reciente de la NASA no abordó esos detalles, reafirmó que el programa tiene como objetivo consolidar el dominio estadounidense en exploración espacial y comercio fuera de la Tierra.
El Departamento de Energía será responsable de desarrollar el reactor en sus laboratorios nacionales. Según el secretario de Energía, Chris Wright, "el departamento se enorgullece de trabajar con la NASA y la industria espacial comercial en lo que será uno de los mayores logros técnicos en la historia de la energía nuclear y la exploración espacial".
Actualmente, las misiones espaciales dependen de paneles solares y baterías para generar electricidad. No obstante, la capacidad limitada de estas tecnologías impide mantener una presencia continua en ambientes sin luz solar prolongada. Por esta razón, los científicos coinciden en que los reactores nucleares representan una alternativa más eficiente y confiable para sostener bases habitadas.
Por su parte, China y Rusia anunciaron planes para construir una central nuclear en el polo sur lunar alrededor de 2035, con el fin de apoyar sus propias misiones en la región. Esto ha intensificado la competencia internacional por establecer liderazgo en la próxima etapa de la exploración espacial.
El despliegue del primer reactor nuclear estadounidense en la Luna está previsto para coincidir con el retorno tripulado al satélite, lo cual marcaría un paso decisivo en la consolidación de infraestructuras energéticas autónomas en entornos extraterrestres.