Smartphones usados se convierten en un negocio estratégico para Apple y Samsung

 02-08-2026
Francisco Vicario
   
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

El mercado de los teléfonos reacondicionados pasó de ser un canal complementario a convertirse en una pieza estratégica para la industria de los smartphones. Ante el aumento de los precios de los dispositivos premium y la prolongación de los ciclos de reemplazo, fabricantes como Apple y Samsung están reforzando programas de arrendamiento, suscripción y recompra para asegurar el regreso de los equipos usados y mantener activo el mercado secundario.

La estrategia quedó reflejada con el lanzamiento de Apple Upgrade en Estados Unidos, un programa desarrollado junto con Klarna que permite rentar un iPhone, Mac, iPad o Apple Watch mediante pagos mensuales con la posibilidad de actualizar el dispositivo, devolverlo o adquirirlo al finalizar el contrato. Samsung, por su parte, mantiene en India el programa Galaxy Forever, que combina financiamiento con una recompra garantizada para facilitar la renovación de sus teléfonos de gama alta.

De acuerdo con analistas consultados por TechCrunch, estos modelos, además de buscar incentivar actualizaciones más frecuentes, también apuntan a garantizar un flujo constante de dispositivos hacia el mercado de reacondicionados. Max Weinbach, analista de Creative Strategies, señaló que los programas de arrendamiento y recompra funcionan porque permiten recuperar los equipos y abastecer un mercado de segunda mano que depende de la disponibilidad de teléfonos usados.

Este cambio responde también a una modificación en los hábitos de consumo. Según Counterpoint Research, el ciclo promedio de reemplazo de smartphones alcanzará cuatro años en 2026, frente a los 3.5 años registrados en 2025. En Estados Unidos, IDC estima que los usuarios de teléfonos de gama alta están alargando sus ciclos de renovación, lo que reduce la llegada de nuevos equipos al mercado y limita el suministro de dispositivos reutilizables.

Para los fabricantes, el valor del mercado secundario va más allá de la reventa. Navkendar Singh, vicepresidente asociado de investigación de dispositivos de IDC, explicó que el objetivo principal consiste en proteger los márgenes de negocio y fortalecer la retención de clientes mediante pagos mensuales predecibles que mantengan a los usuarios dentro de sus ecosistemas tecnológicos.

Por su parte, el crecimiento de este segmento también impulsa a nuevas empresas especializadas en suscripción y reacondicionamiento. Plataformas como BytePe, en India, así como Raylo en Reino Unido y Grover en Alemania, han desarrollado modelos centrados en el arrendamiento de dispositivos electrónicos, mientras compañías dedicadas al intercambio y reacondicionamiento consideran que los distintos esquemas de propiedad coexistirán con la compra tradicional.

Analistas del sector prevén que estos programas se expandan principalmente entre los smartphones de gama alta, donde el valor residual de los equipos resulta suficiente para sostener modelos de recompra y reacondicionamiento. En este escenario, los teléfonos usados dejan de representar únicamente una alternativa de menor costo para los consumidores y se consolidan como un componente estratégico del negocio tecnológico y de la economía circular en la industria móvil.




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