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En 2026, el sector del streaming podría enfrentar una transformación significativa impulsada por adquisiciones estratégicas en la industria del entretenimiento. De acuerdo con Guillermo Goñi, socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México, estas operaciones podrían potenciar el valor de las plataformas, siempre que se logre una integración eficiente a nivel operativo, comercial y cultural.
El crecimiento de las plataformas Over-The-Top (OTT), es decir, contenidos entregados por Internet sin ninguna intermediación, ha modificado profundamente el ecosistema del entretenimiento al trasladar el poder de las distribuidoras tradicionales a los generadores de contenido y sus consumidores. Este cambio ha favorecido experiencias más personalizadas, mayor producción de contenido original y narrativas que trascienden fronteras geográficas.
Comercialmente, los modelos híbridos como SVOD (suscripción bajo demanda) y AVOD (contenido con publicidad) han permitido generar ingresos recurrentes. Paralelamente, la incorporación de inteligencia artificial ha puesto los datos al centro de la experiencia del usuario y la toma de decisiones sobre qué contenido mostrar.
Un estudio de KPMG compartido con NotiPress indica que el gasto en contenido supera los 200 mil millones de dólares anuales, con una tasa de crecimiento compuesto de 10% desde 2020. Sin embargo, esta tendencia muestra signos de desaceleración, especialmente en las producciones guionizadas. En este contexto, combinar suscripciones, publicidad y adquisición de bibliotecas de contenido podría ser una estrategia efectiva para mejorar la rentabilidad en un mercado saturado.
La propiedad del contenido se ha vuelto un activo estratégico. Las grandes plataformas apuestan por adquirir estudios tradicionales para acceder a contenido reconocido, atraer talento y definir su rumbo. Goñi explicó que esto permite decidir entre seguir un modelo de grandes producciones o avanzar hacia un esquema más eficiente, basado en demanda y personalizado mediante IA.
Otra oportunidad reside en la expansión transmedia. La posible compra de un estudio incluiría su división de videojuegos, lo que habilitaría un ecosistema narrativo cruzado entre series, películas y juegos. Además, el aprovechamiento de licencias podría generar experiencias más integradas y atractivas para el público.
Uno de los retos más relevantes será el uso de inteligencia artificial generativa (IAGen). Las bibliotecas de contenido pueden utilizarse para entrenar modelos de IA, ofreciendo una ventaja competitiva. Al mismo tiempo, surge la necesidad de proteger la propiedad intelectual y establecer barreras frente a competidores externos.
No obstante, Goñi advirtió que "existen riesgos significativos que deberá superar, como desafíos operativos, estratégicos y culturales", los cuales podrían comprometer el valor esperado si no se gestionan adecuadamente. Asimismo, organismos como la Comisión Federal de Comercio (FTC) y el Departamento de Justicia (DoJ) en Estados Unidos vigilan este tipo de operaciones por su posible impacto en la concentración del mercado.
En este escenario, el éxito de una gran adquisición en el sector dependerá de su capacidad para generar resultados tangibles sin incurrir en prácticas de acaparamiento, y construir un modelo de servicio más integrado, competitivo y alineado con las nuevas dinámicas del entretenimiento global.
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