Ciudad de México,
Patricia Manero
Crédito foto: Patricia Manero (NotiPress/Composición)
El regreso de la fiebre futbolera rumbo al Mundial 2026 también impulsa el resurgimiento de una tradición que atraviesa generaciones: coleccionar álbumes y estampitas deportivas. Detrás de esta práctica, que combina nostalgia, entretenimiento y conexión emocional, existe una industria basada en ciencia de materiales diseñada para preservar cada pieza y garantizar su durabilidad con el paso del tiempo.
De acuerdo con un reporte de Circana, el mercado global de coleccionables creció 32% durante 2025. El mercado es impulsado principalmente por consumidores jóvenes y adultos interesados en artículos relacionados con deportes, cultura pop y experiencias físicas en un entorno cada vez más digital.
Asimismo, el informe "eBay Collected 2025" señala que categorías como trading cards, objetos deportivos y artículos de fandom continúan entre las más buscadas por consumidores internacionales. Además, las ventas de blind boxes o cajas sorpresa crecieron más de 470% durante 2025.
Aunque las estampitas suelen percibirse como productos simples, especialistas destacan que incorporan tecnologías enfocadas en proteger el adhesivo, facilitar el desprendimiento y evitar daños durante el pegado en los álbumes. Uno de los componentes clave es el papel protector recubierto con silicona, que permite despegar las estampitas de forma uniforme y mantener su adherencia intacta.
Dow participa en el desarrollo de estas soluciones mediante tecnologías de silicona aplicadas en productos autoadhesivos como SYL-OFF. "El silicón funciona como una capa de protección clave para garantizar que la estampita pueda desprenderse sin daños y pegarse de forma uniforme. Si esa etapa falla, toda la experiencia de colección puede verse afectada", explicó Felipe Nascimento, especialista en tecnologías de silicona de Dow.
Este tipo de tecnología también está presente en productos de uso cotidiano como etiquetas, cintas adhesivas y empaques, donde la resistencia y conservación de materiales resultan fundamentales. La permanencia de álbumes y coleccionables físicos refleja, según el análisis, el valor emocional que mantienen ciertos objetos tangibles incluso en una era dominada por plataformas digitales. La combinación entre desempeño técnico y significado personal permite que muchos álbumes deportivos permanezcan intactos y sean conservados durante décadas.