
Foto: NaughtOne
Pocas piezas acompañan tantas actividades diarias como una silla. Está presente en una comida, una conversación, una jornada de trabajo o una pausa breve, aunque suele recibir atención únicamente cuando resulta incómoda o comienza a deteriorarse. Esa aparente sencillez convierte su diseño en un reto. Por un lado, debe sostener el cuerpo y resistir el uso continuo. Por otro, debe adaptarse al entorno sin reclamar protagonismo.
El desafío aumenta en cafeterías, oficinas y áreas comunes, donde el mobiliario cambia de usuario durante todo el día. En esos espacios, una silla necesita conservar estabilidad y comodidad, pero también debe facilitar su mantenimiento.
En ese contexto surgió Lotti, la nueva silla desarrollada por NaughtOne junto con el diseñador japonés Keiji Takeuchi. La pieza retoma la familiaridad de la clásica silla de cafetería, aunque modifica su construcción para responder a las exigencias de los espacios comerciales y corporativos contemporáneos.
Keiji Takeuchi. Fuente: NaughtOne
Su forma mantiene una apariencia sobria que se vuelve más compleja al observar sus detalles. Las patas ofrecen una presencia robusta, mientras el asiento incorpora una curva suave en el borde frontal. El respaldo parece suspendido sobre la estructura y los elementos de fijación permanecen ocultos para conservar una imagen limpia.
"Una buena silla trasciende la estética: debe transmitir comodidad, confianza y estabilidad", señaló Takeuchi. El diseñador describió la intención del proyecto con una segunda idea: "Para mí, Lotti es una silla con empatía; casi parece tener voz propia, proyecta una energía positiva e invita de forma natural a sentarse".
Reparar antes de reemplazar
Fuente: NaughtOne
La principal diferencia de Lotti, comenta la firma a NotiPress, no depende únicamente de su apariencia. Su construcción permite desmontar la silla con herramientas convencionales, ya que sus componentes no están unidos mediante adhesivos. Cuando una pieza presenta desgaste, puede retirarse y sustituirse sin desechar el resto de la estructura.
Este sistema responde a los principios de la economía circular y busca prolongar la vida útil del producto. La silla utiliza una base de acero, incorpora plástico con material reciclado y puede integrar madera contrachapada con un acabado a base de agua. Cada material cumple una función dentro de un conjunto pensado para facilitar futuras reparaciones.
Personalización sin alterar la estructura
Fuente: NaughtOne
Lotti puede configurarse con asiento y respaldo de madera o de plástico. También ofrece distintos colores, tanto en versiones monocromáticas como en combinaciones que mantienen un mismo tono en las superficies principales.
Estas posibilidades permiten adaptar la silla a cafeterías, salas de reunión y áreas de trabajo sin modificar su sistema de ensamblaje. Arquitectos y diseñadores pueden ajustar su apariencia según las necesidades de cada proyecto, mientras conservan las condiciones de mantenimiento previstas desde su desarrollo.
"En esencia, el diseño es una cuestión de cuidado", afirmó Takeuchi. En Lotti, esa idea se concreta en una silla familiar que puede repararse por partes y permanecer en uso durante más tiempo. La colección ya está disponible mediante los distribuidores de MillerKnoll para el mercado corporativo.
Pullman Modular reorganiza los espacios sin levantar muros
Fuente: NaughtOne
Junto con Lotti, NaughtOne presentó Pullman Modular, una colección de asientos modulares concebida para definir y organizar espacios abiertos. En lugar de recurrir a muros o paneles divisorios, el sistema permite delimitar áreas de trabajo, espera o convivencia mediante configuraciones que crean transiciones naturales entre zonas compartidas y espacios de mayor privacidad.
La colección está dirigida a entornos dinámicos como cafeterías, salas de espera y oficinas colaborativas. Su diseño modular facilita crear puntos de encuentro para conversaciones informales, al mismo tiempo que incorpora rincones donde los usuarios pueden revisar mensajes, atender llamadas o hacer una pausa sin perder la sensación de amplitud del espacio.
"Los asientos Pullman Modular parecen ser una evolución natural de la línea de productos Pullman. Parten de un diseño que ya era sobrio y funcional, pero amplían significativamente las posibilidades de configuración. Esto brinda a los diseñadores de interiores una amplia gama de herramientas para crear espacios que sean, al mismo tiempo, estéticos y altamente funcionales", comentó el director creativo Stephen Floyd.
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