Los 4 controles para identificar factores de riesgo cardiovascular antes de los síntomas

 28-09-2026
Patricia Manero
   
Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress/Composición)

Los factores de riesgo de las enfermedades cardiacas pueden aparecer desde los 20 años y avanzar sin síntomas evidentes. Por ello, las evaluaciones preventivas permiten identificar condiciones que aumentan el riesgo cardiovascular incluso cuando una persona se siente saludable.

"La detección busca identificar los factores de riesgo oportunamente", señala el doctor Mahmoud Al Rifai, cardiólogo preventivo del Hospital Houston Methodist, en información para NotiPress. "Si no revisamos a tiempo, no podemos detectar ni controlar. Por eso estos estudios son tan importantes".

La detección cardiaca reúne pruebas y evaluaciones destinadas a estimar el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón antes de presentar síntomas. Entre los principales factores que se buscan están presión arterial alta, colesterol elevado, diabetes tipo 2 y tabaquismo.

Identificarlos oportunamente permite intervenir sobre condiciones asociadas con la aterosclerosis, es decir, la acumulación de placa en las arterias que antecede a las enfermedades cardiacas. De acuerdo con Al Rifai, una intervención temprana puede incluir modificaciones en el estilo de vida y, dependiendo de cada caso, evitar la necesidad de medicamentos.

La presión arterial es uno de los primeros parámetros que deben vigilarse. La hipertensión ocurre cuando la sangre ejerce demasiada fuerza de manera constante contra las paredes de las arterias, lo que obliga al corazón a trabajar más. La recomendación planteada por el especialista es comenzar a medirla desde los 18 años, mientras la frecuencia posterior depende del estado de salud y los antecedentes familiares.

Otro componente es el perfil de lípidos, que mide colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL y triglicéridos. Un exceso de colesterol puede favorecer la acumulación de placa, estrechar las arterias o bloquear el flujo sanguíneo. Según las recomendaciones expuestas por Al Rifai, los hombres deberían realizar al menos una evaluación entre los 20 y 25 años y las mujeres entre los 30 y 35.

Los antecedentes familiares pueden modificar esos tiempos. Una historia compatible con hipercolesterolemia familiar, enfermedad arterial coronaria prematura o infartos a edades tempranas entre familiares de primer grado puede justificar que las evaluaciones comiencen antes.

La glucosa en sangre constituye un tercer elemento de la detección cardiovascular. La diabetes tipo 2 puede dañar el corazón y elevar el riesgo de enfermedad cardiaca cuando la glucosa permanece elevada. Las principales pruebas mencionadas son la glucosa en ayuno y la hemoglobina A1c, que refleja el promedio de glucosa de los últimos tres meses.

Estas evaluaciones se plantean a partir de los 35 años, aunque pueden comenzar antes en personas con un índice de masa corporal superior a 25, antecedentes familiares de diabetes u otros factores de riesgo cardiovascular.

El cuarto componente es la evaluación del tabaquismo. El médico puede preguntar por el consumo de cigarrillos, cigarrillos electrónicos, vapeadores y tabaco sin humo. Al Rifai destaca que existe una relación documentada entre tabaquismo y enfermedades cardiacas, mientras el vapeo adquiere especial relevancia en la evaluación de pacientes jóvenes.

Además de estos cuatro controles, los antecedentes familiares de infarto, evento cerebrovascular o diabetes ayudan a determinar si una persona requiere evaluaciones más tempranas o frecuentes. Así, la detección no depende únicamente de la edad, sino también del perfil individual de riesgo.

Cuando las pruebas habituales no permiten definir con claridad ese riesgo, pueden considerarse evaluaciones adicionales. Entre ellas se encuentra la calculadora PREVENT, que utiliza variables como edad, sexo, colesterol, presión arterial, tabaquismo y diabetes para estimar el riesgo de enfermedad cardiaca durante los siguientes diez años.

En determinados casos también puede solicitarse una puntuación de calcio coronario, obtenida mediante una tomografía computarizada de baja radiación que mide placa calcificada en las arterias cardiacas. Al Rifai advierte que este estudio no funciona como prueba de detección general para todas las personas y que, entre pacientes jóvenes, la placa puede no estar todavía calcificada.

La detección cardiovascular, por tanto, comienza con controles accesibles de factores que pueden avanzar silenciosamente. Conocer la presión arterial, los niveles de colesterol y glucosa y evaluar el consumo de tabaco permite identificar riesgos antes de que aparezcan síntomas y orientar las medidas preventivas según las características de cada persona.


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