Ciudad de México,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Con la temporada de piscina en pleno apogeo, el bronceado de verano vuelve a poner bajo atención los efectos de la radiación UV. El Hospital Houston Methodist compartió de forma exclusiva con NotiPress datos médicos sobre daño en el ADN y riesgo de cáncer de piel.
La exposición ocurre durante el bronceado al aire libre y dentro de camas UV, según explicó el Dr. Rodger Brown. El especialista señaló que esa radiación activa la melanina, pero también provoca daño en el ADN de la piel.
"Existe una correlación directa entre la cantidad de quemaduras solares con ampollas durante la infancia y el riesgo de cáncer de piel", manifiesta el Dr. Rodger Brown. "Incluso una sola quemadura solar con ampollas en la infancia puede aumentar tu riesgo de melanoma", añadió el cirujano plástico reconstructivo.
Brown explicó que existen dos tipos de radiación UV, denominados UVA y UVB, con efectos distintos sobre la piel. "La radiación UVA es más responsable del efecto bronceador y de los signos prematuros de envejecimiento causados por la exposición solar", explicó.
El especialista agregó que la radiación UVB se relaciona más con quemaduras solares y daño superficial en la piel. "Sin embargo, ambas causan daño en el ADN y pueden estar relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de piel", precisó Brown.Las camas de bronceado utilizan radiación UVA y UVB, con una intensidad particular frente a la exposición solar natural. La información médica señala que la radiación UVA en estas camas es significativamente más fuerte que la luz solar natural.
Organismos sanitarios clasifican las camas de bronceado como "cancerígenas para los seres humanos", misma categoría aplicada a los cigarrillos. La Academia Estadounidense de Dermatología asocia el bronceado interior con aumentos de 58% en carcinoma escamoso y 24% en carcinoma basocelular.
El factor de protección solar mide la cantidad de rayos UV que bloquea cada producto aplicado sobre la piel. "Recomiendo un mínimo de SPF 30, pero realmente no es necesario usar más de SPF 50", comentó Brown.
Para reducir la exposición UV, los protectores solares utilizan principalmente fórmulas minerales o químicas. "Prefiero los bloqueadores solares a base de minerales porque son más efectivos y no contienen químicos que puedan absorberse en tu cuerpo", agregó Brown.La exposición a radiación UV puede ayudar al cuerpo a producir vitamina D, según explicó el especialista del Hospital Houston Methodist. "Aunque la exposición a la luz UV, ya sea natural o artificial, ayuda al cuerpo a producir vitamina D, en la mayoría de los casos no es necesaria", advirtió.
El daño causado por el bronceado se acumula durante años y no tiene una reversión efectiva en el ADN. Tratamientos como microneedling, peelings químicos y láser pueden reducir efectos superficiales del envejecimiento asociado con daño solar.
Aplicar protector solar disminuye la exposición dañina, pero también bloquea rayos vinculados con el bronceado esperado. "Si bloqueas adecuadamente los rayos UV, probablemente tampoco te broncearás mucho", explicó Brown sobre el uso de bloqueador solar.