Ciudad de México,
Patricia Manero
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El síndrome de ovario poliquístico (SOP) cambió de nombre a síndrome ovárico metabólico poliendocrino, conocido por sus siglas en inglés como PMOS. La modificación busca describir con mayor precisión una condición relacionada con hormonas, metabolismo y salud reproductiva, no solo con quistes en los ovarios.
El cambio fue formalizado el 12 de mayo de 2026, después de un proceso internacional de consenso. Monash University informó que PMOS es el nuevo nombre para la condición antes conocida como SOP. Asimismo, la guía internacional busca mejorar la evaluación, manejo y resultados de salud de una de cada ocho mujeres afectadas.
La Endocrine Society reportó que el cambio involucró a más de 50 organizaciones profesionales y de pacientes. También precisó que la condición impacta a una de cada ocho mujeres, o más de 170 millones a nivel mundial.
El Hospital Houston Methodist explicó, en un artículo en junio de 2026, el nombre anterior reducía la condición a la presencia de ovarios poliquísticos. La institución señaló que ese enfoque dejaba en segundo plano síntomas y riesgos asociados con obesidad, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, enfermedad cardiaca, depresión, ansiedad y trastornos alimentarios.
Rosalyn Miller, obstetra-ginecóloga del Houston Methodist, indicó que muchas mujeres diagnosticadas con SOP, ahora PMOS, no presentan ovarios con apariencia poliquística en ultrasonido. La especialista sostuvo que el nuevo nombre remarca una condición hormonal o endocrina compleja y de largo plazo.
Lossíntomas no cambian con la nueva denominación. Houston Methodist enumera acné difícil de tratar, crecimiento excesivo de vello, menstruaciones irregulares, dificultad para concebir, adelgazamiento del cabello, manchas oscuras en la piel, acrocordones y problemas para mantener un peso saludable.
La condición puede presentarse con distintos niveles de intensidad. En algunas mujeres aparece con síntomas leves, mientras en otras interfiere con actividades diarias. El Houston Methodist también señaló que puede evolucionar con la edad, desde acné severo y ciclos irregulares en etapas tempranas hasta colesterol alto, hipertensión y resistencia a la insulina entre los 40 y 50 años.
El cambio de nombre también responde a retrasos en el diagnóstico. De acuerdo con la Endocrine Society, la denominación anterior contribuyó a diagnósticos omitidos y tratamientos insuficientes al presentar la condición como un problema centrado en quistes ováricos.
La atención médica seguirá basada en síntomas reproductivos, hormonales y metabólicos. Miller recomendó acudir con un médico de cabecera o ginecólogo ante ciclos menstruales irregulares o ausentes, acné persistente, vello facial o corporal no deseado, dificultad para concebir o señales de resistencia a la insulina.
El nuevo nombre no elimina la necesidad de diagnóstico clínico ni modifica por sí solo el tratamiento. PMOS coloca en primer plano una condición sistémica que puede afectar metabolismo, piel, salud mental, fertilidad y riesgo cardiovascular, mientras las guías internacionales preparan una implementación completa hacia 2028.