Educación artística fortalece habilidades cognitivas y emocionales desde la infancia

 12-08-2026
Patricia Manero
   
Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Foto: Sergio F Cara (NotiPress)

Durante años, las artes ocuparon un lugar complementario dentro de los modelos educativos. Actualmente, su incorporación desde edades tempranas adquiere relevancia como una herramienta para acompañar el desarrollo cognitivo, emocional, creativo y social de las infancias.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) documentó que la práctica musical involucra procesos relacionados con el lenguaje, la atención, la memoria, la coordinación y el aprendizaje colectivo. Además, puede contribuir al fortalecimiento de habilidades necesarias en el siglo XXI, entre ellas la comunicación, el pensamiento crítico, la innovación y la inteligencia emocional.

Consultado por NotiPress, el American Institute of Monterrey (AIM), parte de Inspired Education Group, también destaca investigaciones que relacionan la educación musical con capacidades cognitivas y lingüísticas. Entre los campos estudiados se encuentran el procesamiento auditivo, la comprensión del lenguaje y la memoria.

Música para aprender, colaborar y expresarse

El alcance de la educación artística no se limita a la adquisición de conocimientos musicales. Participar en coros, ensambles y presentaciones permite que los estudiantes practiquen la escucha activa, la colaboración y la expresión emocional, además de desarrollar seguridad personal y liderazgo.

"El aprendizaje artístico tiene un impacto mucho más profundo de lo que normalmente se percibe. La música ayuda a los estudiantes a desarrollar concentración, disciplina, memoria, escucha y sensibilidad humana, habilidades que terminan impactando todas las áreas de su vida", explicó Eliud Arcibar, director de Fine Arts del AIM.

Estas experiencias colectivas colocan a los alumnos frente a retos que requieren coordinación, constancia y atención a los demás. La práctica artística se convierte así en un espacio para aprender a comunicar ideas, reconocer emociones y trabajar con objetivos compartidos.

Para especialistas en educación artística, incorporar estas disciplinas desde los primeros años no busca únicamente formar músicos o artistas. El propósito consiste en acompañar la formación de estudiantes más creativos, adaptables y conscientes de sus propias emociones y de las necesidades de quienes los rodean.

Kodály Today convierte la experiencia en aprendizaje

Entre las metodologías utilizadas para integrar la música al aula se encuentra Kodály Today, basado en la filosofía educativa del compositor húngaro Zoltán Kodály y en la premisa de que la música pertenece a todas las personas.

El enfoque utiliza la voz humana como primer instrumento. Mediante canciones, movimiento corporal, juegos y experiencias auditivas, visuales y cinestésicas, los estudiantes desarrollan habilidades musicales dentro de un proceso accesible, inclusivo y progresivo.

"La música debe experimentarse antes de teorizarse. Cuando un niño aprende a través del juego, el movimiento y la exploración sonora, el aprendizaje se vuelve significativo y permanece mucho más tiempo", señaló Arcibar.

Kodály Today adapta el planteamiento original a las necesidades pedagógicas actuales e incorpora elementos del desarrollo cognitivo, la neurociencia y el aprendizaje mediante la experiencia. La UNESCO incluyó en 2016 la salvaguardia del patrimonio folclórico musical mediante el concepto Kodály en su Registro de Buenas Prácticas de Salvaguardia.

En México, el AIM implementa esta metodología desde 2013 y la aplica progresivamente a partir de los primeros grados. "En un entorno cada vez más tecnológico, las artes fortalecen aquello que difícilmente puede reemplazarse: la creatividad, la empatía, la comunicación y la capacidad de conectar con otros", concluyó Arcibar.




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