
Foto: X @cayetanaAT
Luego de la polémica visita a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, la historia parece volver a repetirse con la llegada de la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo, quien ofreció un discurso en la Universidad de la Libertad, Ciudad de México, en conmemoración del décimo aniversario de los Consejos Consultivos Nacionales del Grupo Salinas.
Álvarez de Toledo ofreció un discurso que señalaba los "peligros que enfrenta la soberanía mexicana". Entre ellos, subrayó "el crimen organizado, el populismo autoritario y la mentalidad de dependencia".
La diputada por el Partido Popular (PP) abrió su exposición con una definición política de soberanía que contrasta con el discurso oficial. "Vengo a defender la soberanía de los mexicanos. La soberanía de los mexicanos frente a sus verdaderos enemigos, que no son exactamente los que señala el gobierno de México, que no están en capitales extranjeras, sino dentro del país, y que avanzan implacables. Son tres", afirmó.
Parte del discurso lo centró en el avance del crimen organizado. En ese tramo, mencionó el "rancho del horror" de Teuchitlán y habló de los jóvenes captados mediante ofertas de empleo falsas. También sostuvo que México tiene más de 134 mil desaparecidos y decenas de miles de cuerpos sin identificar.
"La soberanía no es una bandera, no es un discurso inflamado contra el extranjero, no es un reproche histórico lanzado desde una mañanera. La soberanía empieza en algo mucho más elemental, poder salir a la calle sin pedir permiso a un criminal, poder abrir un negocio sin pagar extorsión, poder publicar una verdad sin calcular su coste en sangre, poder votar sin que nadie haya decidido ya el resultado en un despacho sin ventanas. Un país no es soberano solo porque nadie lo invada", expresó durante su intervención.
El discurso también incluyó referencias directas al impacto electoral de la violencia. Álvarez de Toledo mencionó 37 candidatos asesinados durante el último ciclo electoral y planteó preguntas sobre la posibilidad de competir políticamente en territorios controlados por grupos criminales. "¿Qué soberanía popular existe cuando un candidato necesita el permiso de un cártel para hacer campaña?", se preguntó.
La legisladora española dirigió una crítica directa a la presidenta Claudia Sheinbaum al abordar la discusión sobre España y la conquista. "Una presidenta que todos los días invoca la soberanía debería empezar por garantizársela a quienes han perdido la soberanía más elemental, la de recorrer su país con libertad, la de enterrar a sus muertos, la de saber qué pasó con sus hijos. La presidenta Sheinbaum insiste en exigirle a España que pida perdón. Pero antes debería ella pedir perdón a las madres buscadoras", sostuvo.
En otro tramo, la diputada habló del "populismo autoritario" como segundo enemigo de la soberanía. "Es más difícil detectar. No deja fosas abiertas ni zapatos vacíos. Trabaja con decretos, mayorías parlamentarias y ropaje constitucional. Y muchas veces, atención a esto, en alianza con los mismos criminales de los que acabo de hablar", declaró.
Como tercer aspecto, la diputada habló sobre la "mentalidad de dependencia". Álvarez aseguró que "una política social puede levantar a una persona o mantenerla en el suelo. Puede hacer ciudadanos más libres o votantes más cautivos". Según comentó: "Esa es la diferencia moral entre una política social liberal y una política social populista. La primera mira al ciudadano de pie, la segunda lo prefiere de rodillas. El populista se disfraza de hada madrina, pero en realidad es un padrino a lo Vito Corleone".
Llamado a empresarios
La última parte del discurso se dirigió a las élites económicas reunidas en el evento. Álvarez de Toledo cuestionó la pasividad empresarial frente al deterioro institucional y afirmó que la seguridad jurídica, la prensa libre y los jueces independientes forman parte de las condiciones materiales para invertir.
"Un empresario que calla ante la destrucción institucional puede ganar tiempo, pero pierde el país. Y perder el país es el peor negocio que existe. Una ruina asegurada. Por tanto, no tengan miedo. No se escondan, no se coloquen de perfil. No confundan prudencia con pasividad. Alcen la voz cuando toque alzarla, que es ahora", dijo ante los asistentes.
El cierre del discurso apuntó a las elecciones mencionadas por la propia diputada para el año siguiente. "Hay unas elecciones decisivas el año que viene y un curso decisivo por delante. Histórico".
El discurso llegó a oídos de Sheinbaum
Al igual que la visita de Ayuso, la presidenta mexicana minimizó la llegada de Álvarez de Toledo y la vinculó con una operación de la oposición. "Ya trajeron por cierto otra diputada de España. Está buenísimo. Está genial. Los nuevos cuadros de la política mexicana. Tener que traer una diputada española para hablar de la soberanía nacional pues está un poco kafkiano", afirmó durante la conferencia matutina del 2 de junio.
DESCARGA LA NOTA SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS