Ciudad de México ,
Redacción NotiPress
Crédito foto: Materiales San Cayetano Express
Más del 57.3% del parque habitacional en México ha sido autoproducido, es decir, construido sin desarrolladores ni constructoras formales, según cifras oficiales de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2022). Esto equivale a más de 20 millones de viviendas, de las cuales el 64.3% se encuentran en zonas urbanas, desmontando el mito de que esta práctica se limita al entorno rural.
En la Zona Metropolitana del Valle de México, la autoconstrucción se ha intensificado ante el encarecimiento del suelo, las tasas hipotecarias elevadas y la escasez de mano de obra calificada. Frente a este panorama, muchas familias optan por construir por etapas, realizar modificaciones empíricas o tomar decisiones sin sustento técnico, lo cual puede derivar en problemas graves si no se corrigen a tiempo.
Entre los errores más frecuentes destaca la falta de planeación estructural, cimentaciones inadecuadas y mezclas mal formuladas. Estos fallos no solo comprometen la seguridad del inmueble, sino que también generan sobrecostos por correcciones posteriores, pérdida de materiales y tiempos prolongados de obra.
"Muchos autoconstructores comienzan con buena fe y excelentes intenciones; el problema es cuando descubren que lo que parecía un ‘ahorro’ se traduce semanas después en refuerzos adicionales, desperdicio de materiales o demoliciones parciales", comentó a NotiPress el ingeniero Oscar Montoya, gerente general de Materiales San Cayetano Express.
Entre los principales errores se encuentran:
Con presencia en ocho puntos del Valle de México, Materiales San Cayetano Express ofrece capacitaciones gratuitas a autoconstructores. Estas sesiones abordan desde el uso correcto de productos hasta estrategias de planeación y ahorro. "No se trata de vender blocks, sino de prevenir malas decisiones que, al final, cuestan más al bolsillo y ponen en riesgo a la familia", indicó Montoya.
La asesoría técnica representa una inversión inicial que ayuda a optimizar recursos, evitar desperdicios y mejorar la eficiencia general del proceso. Además, el uso de materiales certificados y adecuados a cada etapa de la obra reduce los márgenes de error y eleva la calidad de la vivienda.
Construir sin capacitación o apoyo profesional no solo representa un riesgo económico, sino también estructural. Es aquí donde la información técnica y la planificación inteligente son herramientas clave para lograr viviendas más seguras, duraderas y eficientes.