Las implementaciones de México para reducir el flujo migratorio

 22-07-2019
Ariadna Armas

 

   

 

Tras 45 días de la firma del acuerdo entre Estados Unidos y México en materia de migración el 7 de junio de 2019, el flujo migratorio ha reducido un 36.2% de acuerdo a los datos ofrecidos por el canciller mexicano Marcelo Ebrard. Las medidas que el gobierno ha implementado en la frontera sur han mejorado las cifras migratorias según expresó el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo en su visita a México el 21 de julio de 2019.

El acuerdo firmado para lograr eliminar los aranceles a todos los productos importados de México, continuarán activos 45 días más con la finalidad de perpetuar la reducción de los flujos migratorios a través de la tierra mexicana. Al finalizar este plazo, se hará una reunión en la Casa Blanca con el fin de evaluar el desempeño de las medidas actuales que incluyen los puntos: desplegar la Guardia Nacional en Frontera Sur del país, recibir en el territorio mexicano a todos los migrantes que soliciten asilo a Estados Unidos mientras esperan las resoluciones de sus trámites, trabajar en conjunto para enfrentar los flujos migratorios hasta finalizar los 90 días de duración del acuerdo y por último fortalecer a Centroamérica y convertirlo en una zona segura y próspera.

Uno de los principales roles es el de la Guardia Nacional, compuesta en su mayoría, por elementos con origen en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) organización encargada de la frontera sur del país. En cuanto a las estancias migratorias, estas no cuentan todavía con espacio suficiente para garantizar condiciones salubres adecuadas, por lo que el punto de "permanece en México" ha dado como resultado desde finales de 2019 a la fecha estimaciones de la llegada de 100 mil migrantes en tres meses a las ciudades de la frontera norte de México: Tijuana, Ciudad de Juárez y Mexicali. Cifras que rebasarían la capacidad de recepción de las estancias. Por otro lado, la posición actual de México no es optimista frente a convertirse en el tercer país seguro.

De adquirir tal título, según el reporte de (Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), podría suponer el colapso de los sistemas de controles migratorios en México al no contar con los programas adecuados para aliviar las necesidades de los migrantes. Actualmente en México, los extranjeros representan el 1% del total de la población.

Por último, el programa de desarrollo para Centroamérica significa un esfuerzo bilateral por fomentar el crecimiento en Guatemala, Honduras y El Salvador y así reducir las medidas migratorias desde origen causante del fenómeno. Sin embargo, el gobierno de Trump anunció recortes a los programas de asistencia a los países del Triángulo Norte de América Central. Ahora las políticas migratorias entre los dos países serán revisadas en 45 días más cuando las cifras finales de la aplicación de estas medidas se fomenten, se refuercen o se eliminen de los acuerdos entre México y Estados Unidos.