Refinería de Dos Bocas deberá proteger su entorno

 13-08-2019
Yazmín Balula

 

   

 

La construcción de la nueva refinería de México ha sido un tema polémico desde el inicio del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, el tema de cuánto costará ha tenido distintas versiones, por un lado el propio López Obrador aseguró que estará por debajo de los ocho mil millones de dólares, mientras la calificadora Moody´s estima un sobrecosto de hasta los 12 mil millones de dólares.

Pero, sin importar las diferencias de estimaciones, Petróleos Mexicanos (Pemex) obtuvo la autorización concesionada para el Proyecto de Construcción de la Refinería de Dos Bocas en Tabasco, dicho permiso ha sido expedido por la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), este organismo aplicó los estándares más estrictos para la salvaguarda de los bienes y servicios ambientales de la zona, así como la seguridad de las personas y comunidades, aseveró en un comunicado la ASEA.

México tiene cerca de 40 años sin comenzar operaciones en una refinería nueva, las últimas fueron construidas en Nuevo León y Oaxaca, asimismo es la primera vez que la ASEA evalúa el impacto y riesgo ambiental de un proyecto de este tipo, además la paraestatal no tiene experiencia en la construcción de complejos como estos, por ello, los expertos ven en esta situación repercusiones en el costo y tiempo del proyecto.

El proceso para la aprobación de la nueva refinería, además, aseguró mayor publicidad del proceso y consideró la consulta pública y observaciones de los ciudadanos durante ese periodo, asimismo la ASEA señaló que se resolvieron todas las dudas de los habitantes de los alrededores en una reunión pública con la finalidad de garantizar el derecho al ambiente sano.

Asimismo, el organismo regulador destacó restricciones y medidas cautelares para garantizar la salud del ecosistema circundante a la zona de construcción, entre ellos destaca la prohibición para interrumpir o desviar el cauce o flujo de escurrimiento, temporal o permanente, que abastecen los humedales.

Pemex estará obligado a monitorear la calidad del agua superficial y subterránea a lo largo del proyecto con el fin de detectar daños y mitigarlos o corregirlos. También condiciona la construcción a llevar a cabo medidas de reforestación en la laguna de Mecoacán, dicha acción se deberá coordinar con el gobierno de Tabasco.

También deberá proteger la flora y fauna locales con programas de rescate, reubicación y reforestación, según sea el caso, de aquellas especies endémicas que se encuentren en la zona de construcción, ambos programas deberán regirse bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010.

El cambio climático no fue tema olvidado para este proyecto, la ASEA estipuló que se deberá presentar un Programa de Monitoreo a Variables de Vulnerabilidad al Cambio Climático, para identificar zonas, instalaciones o equipos vulnerables a fenómenos hidrometeorológicos extremos y a fenómenos derivados del cambio climático.