Argentina expulsa diplomático iraní y eleva tensión bilateral

 02-04-2026
Carlos Ortíz
   
Portada | Argentina
Foto: Patricia Manero (NotiPress/Composición)

Foto: Patricia Manero (NotiPress/Composición)

Argentina ordenó la salida del encargado de negocios de Irán en Buenos Aires en un plazo de 48 horas, tras declararlo "persona non grata" en medio de una escalada diplomática entre ambos países vinculada a la Guardia Revolucionaria.

La decisión se oficializó el 2 de abril de 2026 mediante un comunicado de la Cancillería argentina, que establece que "la República Argentina ha declarado persona non grata al Sr. Mohsen Soltani Tehrani […] y debe abandonar el territorio nacional en un plazo de 48 horas".

El gobierno aplicó esta medida conforme al artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, instrumento que permite expulsar representantes extranjeros sin requerir explicaciones adicionales.

La medida responde al comunicado emitido previamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, donde el régimen señaló que "condena enérgicamente la acción ilegal e injustificada del gobierno argentino". Teherán cuestionó la inclusión de la Guardia Revolucionaria en el listado de organizaciones terroristas.

Iraní también advirtió que "esta decisión […] genera responsabilidad internacional para el Estado argentino" , lo que elevó el nivel de tensión diplomática entre ambos países.

En respuesta, la Cancillería argentina sostuvo que las declaraciones iraníes "constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos de nuestro país" , además de calificarlas como acusaciones "falsas, ofensivas e improcedentes".

El comunicado oficial también vinculó el conflicto con la investigación del atentado contra la AMIA. En ese sentido, indicó que la situación "se suma a la persistente negativa de la República Islámica de Irán a cooperar con la Justicia argentina" .

Autoridades argentinas señalaron además que existe un "reiterado incumplimiento de las órdenes internacionales de detención y extradición de los responsables" , en referencia a ex funcionarios iraníes requeridos por la justicia.

También agregando que resulta "particularmente grave la designación en cargos de alta responsabilidad del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de personas requeridas por la Justicia argentina" .

La secuencia de hechos se desarrolló en un periodo de 48 horas. Primero, Argentina incluyó a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista; posteriormente, Irán respondió con acusaciones y advertencias; finalmente, el gobierno argentino decidió expulsar al diplomático iraní.

El conflicto ocurre en un contexto internacional marcado por tensiones en Medio Oriente, con acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que añade presión al escenario diplomático.

Además, el intercambio de comunicados reflejó posturas opuestas. Mientras Argentina fundamenta sus decisiones en antecedentes judiciales y cooperación internacional, Irán rechaza esas acusaciones y atribuye la medida a influencias externas.

La expulsión del diplomático iraní formaliza el deterioro en la relación bilateral y establece un nuevo nivel de confrontación diplomática entre ambos países.




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