Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Frente al aumento sostenido del precio internacional del petróleo y la presión sobre los surtidores, Argentina autorizó a las empresas refinadoras a incrementar voluntariamente el uso de bioetanol en sus mezclas de nafta hasta un 15%. La medida se oficializó a través de la Resolución 79/2026 publicada por la Secretaría de Energía en el Boletín Oficial.
Las principales compañías del sector, entre ellas YPF, podrán adaptar sus fórmulas para incorporar un mayor porcentaje de bioetanol sin modificar el corte obligatorio ni alterar los parámetros de calidad técnica vigentes. Esta decisión ocurre en un contexto global de tensiones geopolíticas, en particular en Medio Oriente, que impulsaron al alza el valor del barril de crudo, superando los 100 dólares.
Para viabilizar el cambio, la Secretaría de Energía actualizó el límite máximo de oxígeno permitido en las naftas, llevándolo al 5,6%. Según el comunicado oficial, "la adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado". De esta manera, se habilita la posibilidad de elevar el corte, siempre dentro de los estándares técnicos regulados.
El bioetanol es un biocombustible líquido renovable producido principalmente a partir de maíz y caña de azúcar. Su incorporación en las naftas permite reducir el uso de combustibles fósiles, mejorar la eficiencia de combustión y disminuir la emisión de monóxido de carbono. En Argentina, el corte obligatorio actual se ubica en torno al 12%, distribuido entre producciones de origen agrícola.
La medida no impone nuevas exigencias a las refinadoras ni modifica el régimen obligatorio. El nuevo esquema opera bajo un modelo de adopción voluntaria, de acuerdo con la estrategia comercial y disponibilidad de insumos de cada empresa. "La resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel", puntualizó el comunicado.
Paralelamente, el Gobierno decidió suspender el aumento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) previsto para abril, en un intento por contener el precio final de la nafta. Este tributo representa aproximadamente el 15,83% del valor en surtidor, y su actualización trimestral se basa en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional.
El nuevo margen operativo podría generar beneficios adicionales en la cadena agroindustrial, especialmente en provincias como Córdoba, donde la producción de etanol de maíz tiene un peso estratégico. Según datos del sector, más de 1,3 millones de toneladas de maíz se destinan anualmente a la elaboración de este biocombustible.
Las empresas refinadoras definirán si adoptan el nuevo corte del 15%, lo que les permitiría sustituir una mayor proporción del componente fósil por bioetanol. Esta posibilidad puede contribuir a mitigar subas futuras sin comprometer la calidad de las naftas ni modificar los requisitos de consumo interno.