Día Internacional contra el Dengue: Argentina se prepara ante el riesgo asociado a El Niño

 26-08-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Cada 26 de agosto se conmemora el Día Internacional contra el Dengue, una fecha que este año encuentra un escenario especialmente sensible. Argentina atraviesa el invierno con menor actividad del mosquito, pero este período resulta decisivo para reducir criaderos antes del aumento de temperaturas.

La experiencia reciente explica la cautela frente a los próximos meses. La temporada 2023-2024 dejó más de 580.000 casos confirmados y 419 fallecimientos en el país.

A ese antecedente se suma la posibilidad de lluvias más frecuentes o intensas asociadas con El Niño. Esas condiciones pueden modificar el ambiente y favorecer la reproducción del Aedes aegypti, principal mosquito transmisor del dengue.

La preocupación tampoco se limita a un solo territorio, porque la enfermedad continúa ampliando su presencia geográfica. La Organización Mundial de la Salud registró 14,6 millones de casos en 2024, frente a alrededor de medio millón reportado en 2000.

Durante los primeros siete meses de 2026, más de 90 países y territorios notificaron más de 1,5 millones de casos. En ese mismo período también se registraron más de 500 muertes vinculadas con la enfermedad.

El Niño puede aumentar las condiciones favorables para el mosquito

El Aedes aegypti necesita agua acumulada, humedad y temperaturas adecuadas para reproducirse. Por eso, las lluvias intensas pueden multiplicar recipientes y superficies donde el mosquito encuentra condiciones favorables para depositar sus huevos.

Las precipitaciones más frecuentes también pueden generar inundaciones o acumulaciones de agua en patios, macetas, canaletas y otros espacios domésticos. Cuando esos recipientes permanecen sin vaciarse, aumenta la disponibilidad de sitios aptos para la reproducción del mosquito.

El riesgo climático también puede aparecer durante períodos de sequía prolongada. Cuando las familias necesitan almacenar agua, aumentan las posibilidades de generar depósitos sin protección que pueden transformarse en criaderos.

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Organización Mundial de la Salud (OMS)

Por su parte, el norte argentino presenta temperaturas elevadas, movilidad fronteriza y dificultades de acceso rápido a servicios sanitarios. La cercanía con Paraguay, Bolivia y Brasil incrementa los desplazamientos y puede favorecer la circulación del virus.

Prevenir durante el invierno reduce riesgos para la próxima temporada

Aunque el frío disminuye la actividad del mosquito, sus huevos pueden permanecer viables durante varios meses. Cuando regresan temperaturas más altas y mayor humedad, esos huevos pueden eclosionar y reiniciar rápidamente el ciclo de reproducción.

Por esa razón, retirar recipientes con agua, limpiar canaletas, tapar tanques y cepillar macetas resulta especialmente importante antes de la primavera. El uso de repelentes, mosquiteros y ropa que cubra brazos y piernas complementa esas medidas preventivas.

Argentina también dispone de una vacuna tetravalente aprobada para personas desde los cuatro años. El esquema contempla dos dosis separadas por un intervalo de 90 días y funciona como una herramienta adicional de prevención.

La vacunación no reemplaza el control ambiental, la vigilancia epidemiológica ni la consulta temprana ante síntomas compatibles con dengue. En este Día Internacional contra el Dengue, la principal advertencia llega antes del calor: reducir criaderos ahora puede limitar oportunidades de transmisión durante los próximos meses.




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