Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: x @USAmbassadorARG
Argentina concentró una señal política y económica seguida de cerca por inversores internacionales durante el AmCham Summit 2026. En la misma jornada, Estados Unidos pidió acelerar desembolsos en el país y el Gobierno argentino sostuvo que se abre una etapa de crecimiento.
El encuentro se realizó en Buenos Aires este martes 14 de abril, dentro del foro anual de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina. Allí coincidieron diplomáticos, miembros del gabinete, ejecutivos de multinacionales y representantes empresariales vinculados con energía, minería, infraestructura, tecnología y agroindustria.
Peter Lamelas, embajador de Estados Unidos en Argentina, presentó a la relación bilateral como un canal activo para nuevas inversiones. Frente a empresarios y ejecutivos, afirmó que Argentina atraviesa "el momento más dinámico de la relación entre los Estados Unidos y Argentina" y cerró su intervención con un mensaje directo: "Inviertan en Argentina ahora".
El diplomático vinculó esa convocatoria con cambios regulatorios, señales de estabilidad y oportunidades asociadas a recursos estratégicos. En su discurso, mencionó el potencial de Vaca Muerta, la minería de litio, cobre, plata y uranio, además de la capacidad tecnológica y productiva del país.
Lamelas también sostuvo que el interés de Washington combina comercio, cadenas de suministro y acceso a sectores considerados clave. Desde esa mirada, Argentina aparece como un socio con peso en energía, minerales críticos y producción agroindustrial en un contexto internacional atravesado por reacomodamientos logísticos y comerciales.
Junto con ese mensaje, compañías estadounidenses con operaciones en el mercado argentino reclamaron cambios tributarios y obras de infraestructura. Durante el foro, referentes empresariales señalaron que la presión fiscal, los costos logísticos, las brechas de infraestructura y el acceso al crédito siguen condicionando decisiones de expansión y nuevos desembolsos.
Ese planteo amplió la discusión más allá del respaldo diplomático y de las proyecciones oficiales. Para parte del sector privado, la atracción de capital no depende solo del clima político, sino también de condiciones concretas para operar, producir, financiarse y mover mercadería dentro del país.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo macroeconómico y trazó una perspectiva expansiva para los próximos meses. Ante los empresarios, aseguró: "A partir de abril, los próximos 18 o 20 meses van a ser probablemente los mejores que la Argentina haya visto en las últimas décadas".
Caputo vinculó esa previsión con una desaceleración de la inflación, una recuperación de la demanda de dinero y la llegada de inversiones. También afirmó: "La inflación va a tener certificado de defunción", dentro de una exposición centrada en estabilización macroeconómica, reducción del déficit y mejora de expectativas.
El ministro agregó que existen 35 proyectos presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones por USD 85.000 millones. Además, anticipó la licitación de 12 mil kilómetros adicionales de rutas nacionales, en línea con uno de los reclamos repetidos durante la jornada empresaria.