Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Instagram: Padre Guilherme
La escena parece salida de un cruce improbable entre una misa y un festival. Detrás de esa imagen está el padre Guilherme, un sacerdote portugués que convirtió la música electrónica en parte visible de su trabajo pastoral. Su nombre volvió a ganar atención porque encabezará un homenaje musical dedicado al papa Francisco con un show gratuito.
El homenaje se realizará este sábado 18 de abril en la Plaza de Mayo, una plaza histórica ubicada en el centro de Buenos Aires. La convocatoria fue anunciada como un evento abierto al público y pensado para reunir música, memoria y recogimiento. La fecha quedó ubicada pocos días antes del primer aniversario de la muerte de Francisco, ocurrida el 21 de abril de 2025.
Guilherme Peixoto nació en Guimarães, Portugal, y fue ordenado sacerdote en 1999. Su trayectoria religiosa incluye trabajo parroquial en el norte portugués y servicio como capellán dentro de las Fuerzas Armadas de Portugal. La Arquidiócesis de Braga lo identifica además con rango de teniente coronel en el servicio religioso del ejército.
La relación con las consolas no apareció como una carrera paralela pensada para la industria musical. Peixoto comenzó a pinchar música durante una misión en Afganistán, donde organizaba actividades sociales para soldados portugueses. Después regresó a Portugal, tomó clases de DJ y empezó a realizar noches solidarias para recaudar fondos parroquiales.
Durante la pandemia, sus sesiones semanales por internet ampliaron de forma clara el alcance de su propuesta. En esos sets mezcló bases electrónicas con elementos religiosos y terminó de consolidar una identidad reconocible fuera del ámbito parroquial. Esa exposición en redes sociales le abrió un circuito internacional que después siguió creciendo con presentaciones en varios países.
El momento decisivo llegó en agosto de 2023, durante la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Lisboa. Allí ofreció un set matutino antes de la misa final presidida por Francisco y actuó ante una multitud estimada en 1.5 millones de personas. La imagen del sacerdote mezclando techno con fragmentos de discursos papales circuló de inmediato por medios y plataformas digitales.
Dicho episodio ayudó a fijar una marca personal basada en la convivencia entre fe, cultura juvenil y lenguaje electrónico. Reportes internacionales lo describieron después como un párroco que alterna celebraciones litúrgicas con actuaciones para audiencias masivas. Su repertorio suele incorporar campanas, pasajes sacros y referencias a textos de Francisco dentro de una estructura de club.
La presentación en Buenos Aires reunirá ahora esas dos dimensiones en un mismo escenario: homenaje religioso y espectáculo contemporáneo.