Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
Millones de trabajadores formales enfrentaron en enero de 2026 una nueva pérdida en su poder adquisitivo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), los salarios registrados crecieron 2% en el mes, mientras la inflación fue del 2,9%, lo que produjo una contracción real de 0,9%.
La brecha entre precios y salarios acumula cinco meses consecutivos. En el sector privado registrado, la suba fue de 2,1%, y en el público, de 1,8%. Ninguno de estos segmentos logró alcanzar la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del período. El segmento no registrado mostró una mejora del 4,4%, aunque este dato corresponde a agosto de 2025, por el rezago estadístico habitual en su medición.
En términos interanuales, el índice de salarios formales subió 29%, por debajo del 32,4% que marcó la inflación acumulada. Esta diferencia volvió a reflejar una caída general del salario real, tanto en el sector público (30%) como en el privado (28,5%).
A medida que los ingresos se reducen, el consumo y el acceso al crédito se ven directamente afectados. Un relevamiento de la consultora Scentia reveló una caída del 6,3% interanual en las ventas minoristas durante febrero. A su vez, el Banco Central informó que la mora de las familias llegó al 10,6% en bancos, y en entidades no financieras superó el 27%.
La evolución histórica de los datos confirma esta tendencia. Entre septiembre de 2017 y diciembre de 2025, el salario promedio del sector privado registrado creció 7.529% en términos nominales. En el mismo período, el IPC subió 8.509%, lo que implicó una pérdida del 11,38% en el poder de compra.
Según estimaciones recientes, el salario real de los trabajadores registrados volvió a caer en enero, con retrocesos acumulados que se ubican entre el 21% y el 35% respecto a los niveles de fines de 2017, dependiendo del sector.
El mercado laboral también mostró señales de debilitamiento. Según datos del Indec, el desempleo subió al 7,5% en el último trimestre de 2025, mientras que la informalidad laboral alcanzó el 43%. En paralelo, el empleo registrado retrocedió 0,9 puntos porcentuales, lo que sugiere una pérdida de calidad en los puestos disponibles.
De acuerdo con un informe privado, las empresas prevén aplicar incrementos salariales promedio del 17,5% durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, los ajustes proyectados presentan una amplia dispersión, con subas que van desde el 4% hasta el 35%, lo cual dificulta una recuperación uniforme del ingreso real.
La inflación se mantiene impulsada por el aumento de combustibles y tarifas reguladas. Mientras los precios sigan creciendo a mayor ritmo que los sueldos, el poder adquisitivo de los trabajadores formales continuará en retroceso.