Ciudad de Buenos Aires,
Martín Olivera
Crédito foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)
La inflación finalmente comenzó con cero en uno de los principales indicadores argentinos, aunque ese registro no corresponde directamente al costo de vida de los hogares. Javier Milei celebró el resultado después de haber anticipado meses atrás que la inflación alcanzaría un número inferior al uno por ciento.
Durante julio de 2026, el Índice de Precios Internos al por Mayor subió 0,8%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos. Durante ese mismo mes, el Índice de Precios al Consumidor avanzó 2,1%, mostrando una diferencia considerable entre ambas mediciones oficiales.
Tras conocerse el resultado, Milei publicó en su cuenta de X una frase vinculada con aquella expectativa previa sobre la evolución de los precios. "Y al final julio empezó con cero... Inflación mayorista = 0,8%. Ciao!", escribió el presidente tras conocerse la estadística.Meses antes, Milei había pronosticado que la inflación comenzaría con cero durante agosto, aunque entonces no especificó públicamente cuál de los indicadores alcanzaría ese nivel. La referencia fue interpretada principalmente alrededor de la inflación minorista, utilizada habitualmente para seguir la evolución mensual del costo de vida.
Ambas mediciones siguen movimientos de precios, pero analizan etapas distintas de la economía y utilizan canastas construidas con criterios diferentes. El índice mayorista registra principalmente precios cobrados por productores e importadores antes de que los bienes lleguen al consumidor final.
Por ese motivo, su comportamiento está estrechamente relacionado con productos agropecuarios, manufacturas, energía, insumos industriales y bienes comercializados dentro de las cadenas productivas. Durante julio, los productos nacionales aumentaron 0,8%, mientras los bienes importados registraron una variación mensual de 0,5%.
Una caída importante en petróleo crudo y gas también contribuyó a moderar el indicador mayorista durante el séptimo mes del año. Esa categoría retrocedió 9,4% y restó 0,91 puntos porcentuales al índice general, compensando aumentos registrados en otros segmentos productivos.
x @LuisCaputoAR
El índice destinado a consumidores, en cambio, registra los precios finales pagados por los hogares en bienes y múltiples servicios cotidianos. Allí aparecen gastos relacionados con vivienda, transporte, salud, educación, comunicaciones, restaurantes y otras actividades ausentes de la medición mayorista.
La diferencia metodológica explica por qué ambos indicadores pueden mostrar ritmos distintos durante un mismo período. En julio, los bienes incluidos en el índice minorista aumentaron 1,6%, mientras los servicios registraron una variación mensual de 3,1%.
Rubros con una fuerte participación de servicios también mostraron incrementos superiores al promedio general registrado por los consumidores durante ese mes. Recreación y cultura avanzó 5%, restaurantes y hoteles 2,8%, salud 2,5% y comunicación registró una variación de 2,4%.
Por eso, una desaceleración de los precios mayoristas no significa automáticamente que alquileres, servicios médicos, transporte o educación vayan a registrar movimientos equivalentes. Tampoco ambos índices pueden compararse como mediciones intercambiables, debido a que observan productos, servicios y etapas comerciales diferentes.
El resultado mayorista fue, de todos modos, el más bajo desde mayo de 2025 y el menor registrado para un julio desde 2019. Además, acumuló un incremento de 16,6% durante los primeros siete meses de 2026 y una variación interanual de 31,1%.
Para los hogares, la referencia directa sobre cuánto cambian sus gastos cotidianos continúa siendo el Índice de Precios al Consumidor. El registro mayorista permite observar otra parte del proceso: cuánto varían los precios de bienes antes de alcanzar las etapas finales de comercialización.