Un nuevo antibiótico abre esperanza frente a infecciones hospitalarias graves

 04-05-2026
Martín Olivera
   
Portada | Argentina
Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Foto: Martin Olivera (Composición/NotiPress)

Frente al avance de bacterias resistentes, una nueva combinación antibiótica suma una alternativa para adultos con infecciones hospitalarias graves. El tratamiento combina aztreonam y avibactam, y apunta a cuadros críticos donde las opciones disponibles suelen ser limitadas.

En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el tratamiento para uso hospitalario en adultos. El medicamento, desarrollado por Pfizer, ya se encuentra disponible para infecciones intraabdominales complicadas, infecciones urinarias graves y neumonías intrahospitalarias.

Las infecciones adquiridas durante internaciones causan más de 28.000 muertes anuales en el país y presentan una mortalidad del 11,5%. El impacto aumenta en unidades de cuidados intensivos, donde pacientes con dispositivos médicos pueden enfrentar bacterias multirresistentes.

Aztreonam y avibactam actúan de forma complementaria frente a bacterias gramnegativas resistentes, incluidas aquellas productoras de metalo beta lactamasas. Estos mecanismos pueden bloquear la acción de antibióticos habituales y reducir las alternativas terapéuticas disponibles.

La combinación integra dos componentes con funciones distintas dentro del mismo abordaje clínico. Aztreonam actúa frente a bacterias resistentes, mientras avibactam bloquea mecanismos que impiden la acción del antibiótico.

Por tratarse de un uso hospitalario, la combinación requiere administración intravenosa y seguimiento médico especializado. Su uso está reservado para infecciones graves causadas por bacterias multirresistentes, no para cuadros leves ni infecciones virales.

Qué enfermedades abarca el tratamiento

El antibiótico está indicado para adultos con infecciones intraabdominales complicadas, neumonía intrahospitalaria e infecciones urinarias graves. También incluye neumonía asociada a ventilación mecánica, una complicación relevante en pacientes internados en áreas críticas.

Su aprobación se apoya en ensayos clínicos de Fase 3, incluidos REVISIT y ASSEMBLE. Esos estudios evaluaron eficacia, seguridad y tolerabilidad frente a infecciones graves producidas por patógenos gramnegativos multirresistentes.

Cuando las bacterias, virus, hongos o parásitos dejan de responder a los medicamentos habituales, surge la resistencia antimicrobiana. Este fenómeno se acelera por uso inadecuado de antibióticos, interrupción de tratamientos y falta de diagnósticos adecuados.

La Organización Mundial de la Salud identifica la resistencia a los antimicrobianos entre las diez principales amenazas para la salud pública. El problema también se relaciona con saneamiento deficiente, acceso limitado a agua potable y prevención insuficiente.

En hospitales, la propagación de bacterias resistentes puede asociarse con respiradores, catéteres venosos centrales, sondas vesicales y procedimientos quirúrgicos. Estos factores aumentan la complejidad del tratamiento en pacientes internados con condiciones críticas.

Las medidas preventivas continúan siendo centrales dentro de hospitales y unidades de cuidados intensivos. La higiene de manos y el uso de guantes, camisolines y protocolos estrictos reducen la propagación de bacterias resistentes entre pacientes y equipos sanitarios.




DESCARGA LA NOTA  SÍGUENOS EN GOOGLE NEWS